El apagón del 28 de abril en España y Portugal se debió a una cascada de sobrevoltaje
Entre los factores que contribuyeron al colapso se incluyen la desconexión repentina de varias instalaciones renovables
cronicabalear.es | Mallorca, 03 de Octubre de 2025 | 11:23h

El apagón eléctrico total registrado en España y Portugal el pasado 28 de abril fue un suceso sin precedentes a nivel mundial y tuvo su origen en una “cascada de sobrevoltaje” iniciada en el sur de España, que se propagó en cuestión de minutos a toda la península ibérica. Así lo detalla el informe técnico de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-E), publicado este jueves.
El presidente de Entso-E, Damián Cortinas, explicó que el incidente no se debió a la presencia de energías renovables, sino a la falta de control de voltaje en determinadas zonas. “El problema aquí no es que hubiera renovables, sino que necesitamos generación que tenga control de voltaje. La buena noticia es que se puede hacer del mismo modo que en la generación clásica”, indicó al ser preguntado sobre la responsabilidad de las fuentes verdes en el suceso.
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EL VOLTAJE COMO FACTOR CLAVE EN EL APAGÓN
El informe recuerda que el voltaje, entendido como el nivel de energía del sistema, debe mantenerse dentro de límites estables para evitar desequilibrios entre oferta y demanda. “Un problema de voltaje debe resolverse a nivel local, cerca de donde ha ocurrido. Lo que quiere decir que necesitas tener capacidad de regularlo en el sistema. Es una tecnología muy vieja, no es nada nuevo. Tenemos que ver si el nivel de voltaje de control que requieren la mayoría de países es suficiente a día de hoy”, subrayó Cortinas.
Entre los factores que contribuyeron al colapso se incluyen la desconexión repentina de varias instalaciones renovables, un aumento brusco de la tensión, oscilaciones locales previas, los cortes de las interconexiones con Marruecos y Francia y la limitación de los mecanismos de defensa automática.
El apagón dejó sin suministro eléctrico a millones de usuarios en España y Portugal durante varias horas y generó un intenso debate sobre la seguridad de las redes eléctricas y la necesidad de reforzar los sistemas de control en un contexto de transición energética.








