Por qué unas personas toleran más el dolor que otras

La ciencia demuestra que la percepción del dolor no depende solo de la fortaleza personal

Alicia D. Romero | Mallorca, 02 de Octubre de 2025 | 14:59h

¿Por qué unas personas soportan más el dolor que otras? La ciencia lleva años investigando esta diferencia y hoy se sabe que no se trata únicamente de “fortaleza” personal, sino de una compleja combinación de factores genéticos, biológicos, psicológicos y sociales que determinan cómo nuestro organismo procesa las sensaciones dolorosas.

Investigaciones recientes señalan que la genética desempeña un papel fundamental. Existen variaciones en determinados genes que afectan a la sensibilidad de los receptores nerviosos y a la manera en que el cerebro interpreta las señales de dolor. Estas diferencias explican, por ejemplo, por qué algunas personas necesitan dosis más altas de analgésicos para obtener alivio.

El sistema nervioso central también interviene de forma decisiva: el cerebro no solo recibe la señal de dolor, sino que la filtra, la modula y, en muchos casos, la intensifica o la atenúa dependiendo del contexto.

MÁS ALLÁ DE LA BIOLOGÍA

La tolerancia al dolor no depende únicamente de factores biológicos. Aspectos como la ansiedad, el estrés o el estado de ánimo influyen directamente en la percepción dolorosa. Una persona relajada puede experimentar una molestia leve como soportable, mientras que, en un momento de tensión, esa misma sensación se percibe como más intensa.

También los factores sociales y culturales juegan un papel clave. En determinadas sociedades se educa desde la infancia a restar importancia al dolor físico, mientras que en otras se fomenta expresarlo abiertamente. Esto provoca diferencias notables en la forma de vivir y comunicar el malestar.

Otro elemento a tener en cuenta son las hormonas y el estilo de vida. Las endorfinas y la adrenalina modifican la respuesta al dolor. Durante el ejercicio físico intenso, por ejemplo, el cuerpo libera endorfinas que actúan como analgésicos naturales, aumentando temporalmente la resistencia. En cambio, la falta de sueño, una dieta deficiente o un estilo de vida sedentario pueden reducir significativamente la tolerancia al dolor.

Comprender por qué cada persona experimenta el dolor de manera distinta no solo responde a la curiosidad científica, sino que resulta clave para la medicina personalizada. Adaptar los tratamientos analgésicos según la genética y la psicología de cada paciente podría mejorar la eficacia de los fármacos y reducir sus efectos secundarios.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

La UIB crea un banco de datos de expresiones de dolor de personas con parálisis

La Universitat de les Illes Balears (UIB) y la Fundación Aspace Baleares han desarrollado de forma conjunta un...

El dolor de cabeza puede ayudar a predecir un ictus

Definir la relación entre un dolor de cabeza y un accidente cerebrovascular es esencial. Los criterios diagnósticos...

El dolor, el síntoma que más impacta en la vida de las personas con artritis reumatoide

El dolor es uno de los síntomas de la artritis reumatoide (AR) que más impacta en la vida de las personas, seguido de...

Sentimiento general

Si te equivocas de voto, puedes desmarcarlo volviendo a hacer clic en el voto erróneo.
0
Comentarios

Hola!, escribe un comentario para esta noticia.Comentar


Curiosidades
Mascotas