Por qué soñamos y qué revelan las pesadillas recurrentes según la ciencia
Tener pesadillas ocasionales es algo normal, pero cuando estas se vuelven frecuentes o se repiten con un patrón similar, pueden reflejar desequilibrios
Alicia D. Romero | Mallorca, 24 de Septiembre de 2025 | 01:00h

Los sueños han fascinado a la humanidad desde tiempos antiguos, inspirando mitos, interpretaciones espirituales y teorías psicológicas. Aunque todavía existen preguntas sin resolver, la ciencia ha logrado avances significativos en el estudio de este fenómeno, revelando por qué soñamos y qué pueden indicar las pesadillas recurrentes sobre nuestra salud mental y física. Lo que antes se interpretaba como mensajes divinos hoy se analiza como un proceso complejo en el que el cerebro trabaja activamente para mantener el equilibrio emocional.
POR QUÉ SOÑAMOS SEGÚN LA CIENCIA
La mayoría de los sueños ocurren durante la fase REM (movimiento ocular rápido) del sueño, un momento en el que la actividad cerebral se asemeja sorprendentemente a la de la vigilia. Según los expertos, soñar cumple varias funciones esenciales para el bienestar psicológico y la memoria:
- Procesamiento de emociones: durante la noche, el cerebro reorganiza recuerdos y experiencias, ayudando a gestionar el estrés y las emociones intensas.
- Consolidación de la memoria: los sueños facilitan el almacenamiento de información y el aprendizaje, reforzando las conexiones neuronales.
- Resolución de problemas: algunas investigaciones sugieren que los sueños permiten ensayar soluciones creativas a conflictos cotidianos.
En este contexto, los sueños dejan de ser simples historias aleatorias para convertirse en un mecanismo fundamental de regulación emocional y cognitiva.
QUÉ REVELAN LAS PESADILLAS RECURRENTES
Tener pesadillas ocasionales es algo normal, pero cuando estas se vuelven frecuentes o se repiten con un patrón similar, pueden reflejar desequilibrios en el cuerpo o la mente. Estudios publicados en revistas de neurología y psiquiatría indican que las pesadillas recurrentes suelen estar asociadas a:
- Estrés y ansiedad crónica: los conflictos emocionales no resueltos se manifiestan a menudo en sueños angustiantes.
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT): quienes han vivido experiencias traumáticas pueden revivir el evento en sus pesadillas.
- Problemas de salud: fiebre alta, apnea del sueño o el consumo de ciertos medicamentos pueden aumentar la frecuencia e intensidad de las pesadillas.
- Aunque el contenido de estos sueños suele ser simbólico, los especialistas advierten que pueden servir como señales de alerta sobre el estado emocional o físico de una persona.
CÓMO AFRONTAR LAS PESADILLAS
Para reducir la aparición de sueños angustiantes, los expertos recomiendan mejorar la higiene del sueño, reducir el consumo de cafeína y alcohol, y practicar técnicas de relajación antes de dormir, como la meditación o la respiración profunda.
En los casos más persistentes, la terapia cognitivo-conductual y la llamada terapia de ensayo en imágenes han demostrado ser efectivas para modificar el contenido de los sueños y disminuir su impacto emocional. Estas técnicas ayudan a entrenar la mente para reescribir los escenarios oníricos, reduciendo la ansiedad que generan.
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Adoptar rutinas de descanso regulares, evitar pantallas antes de dormir y crear un ambiente tranquilo también contribuyen a que el sueño sea más reparador y menos propenso a episodios perturbadores.
UN PUENTE ENTRE EL MUNDO INTERNO Y LA REALIDAD
Aunque la ciencia todavía no cuenta con una explicación definitiva sobre el origen de los sueños, los investigadores coinciden en que actúan como una ventana al subconsciente, reflejando preocupaciones, miedos y deseos profundos. Las pesadillas, en particular, pueden interpretarse como una llamada de atención del cerebro para enfrentar aquello que evitamos en la vida cotidiana.
En última instancia, soñar es una herramienta que nos conecta con nuestras emociones más íntimas, revelando pistas valiosas sobre nuestro estado de salud mental y física.








