Un cubano choca contra un taxi en Palma, asegura ser del FBI y llama “chismoso” a un testigo
El hombre ha pedido a la Policía que volcase sus esfuerzos en otras cuestiones, porque él "trabaja mucho y cotiza más que todos los presentes"
Marina J. Ramos | Mallorca, 21 de Septiembre de 2025 | 09:32h

Un conductor ebrio, de origen cubano, ha protagonizado una controvertida escena con la Policía tras sufrir un accidente contra un taxi este domingo de madrugada en Palma. El hombre, que ha triplicado la tasa máxima de alcoholemia, ha llegado a justificarse alegando que era un trabajador del FBI infiltrado en España y que trabajaba más que todos los presentes en la escena del suceso.
El suceso se ha producido sobre las 04:15 horas, cuando su coche, de la marca Opel, salía de la calle Rei Sanç, para incorporarse en 31 de diciembre y continuar en dirección a las Avenidas. Sin embargo, al saltarse una señal de ceda el paso, el taxi, que se dirigía a recoger un cliente y sin circular a velocidad excesiva, lo ha acabado embistiendo en el lateral izquierdo. A raíz del fuerte impacto, el turismo ha quedado girado de lado.
Los dos ocupantes del Open han tenido que salir al exterior a través de la puerta del copiloto, al quedar atascada la puerta del conductor. En el coche transportaban numerosas latas de cerveza, que han reventado tras el impacto, empapando el interior del vehículo. Mientras tanto, el taxista ha sido quien ha dado la voz de alarma a la Policía Local, poniendo sobreaviso de que el conductor del turismo contra el que había colisionado se encontraba en un evidente estado de embriaguez.
Poco después se han personado allí varias dotaciones de la Policía Local de Palma. Al preguntarle al conductor del Opel si había consumido alcohol, este lo ha rechazado con contundencia, pese a mostrar evidentes síntomas de lo contrario. Al realizarle la prueba de alcoholemia, ha arrojado un resultado más del triple de lo permitido. Ante ello, en lugar de mostrar arrepentimiento, el hombre ha reaccionado diciendo a los agentes que no debían "dedicarse a estas cosas", sino que debían volcar sus esfuerzos en cuestiones "más importantes" como a detectar "gente que roba o que no cotiza", ya que él "trabaja mucho y cotiza más que todos los presentes" que se encontraban allí.
SORPRENDENTES JUSTIFICACIONES
También ha arremetido contra un testigo del accidente, que realizaba fotografías con el móvil de la escena con la que se había topado por sorpresa. Lo ha calificado en repetidas ocasiones y con tono de burla de "vecino chismoso" y ha tratado de hacerle fotografías a él, a modo de venganza. Al recriminarle los policías esta actitud al conductor, este ha alegado que era "americano" y trabajaba "para el FBI" de "infliltrado en España", lo que ha provocado una gran sorpresa y estupefacción entre los agentes.
El hombre ha pretendido recuperar el turismo, pero al explicarle los policías que, debido al mal estado en el que ha terminado el turismo, una grúa lo iba a retirar del lugar y que lo tendría que pasar a recoger por la tarde, el hombre ha justificado que lo necesitaba porque empezaba a trabajar a las seis de la mañana.







