RTVE condena el acoso machista y los ataques a las colaboradoras Sarah Santaolalla y Laura Arroyo
El ente público advierte que se trata de ataques con un marcado componente de misoginia y machismo, y recuerda que tomará medidas
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 19 de Septiembre de 2025 | 13:20h

El Consejo de Administración de RTVE ha aprobado por mayoría absoluta un comunicado en el que rechaza de forma contundente los ataques sufridos por las colaboradoras Laura Arroyo y Sarah Santaolalla, presentes en los programas Mañaneros y Malas lenguas. El documento salió adelante con 11 votos a favor y 4 en contra y subraya que ambas comunicadoras han sido objeto de “insultos, falsedades y ataques personales” que la corporación considera inadmisibles.
RTVE lamenta que en los últimos días se haya producido una campaña contra Arroyo y Santaolalla que ha contado no solo con usuarios en redes sociales, sino también con portavoces de partidos políticos. El comunicado insiste en que, aunque las opiniones de las colaboradoras puedan generar discrepancias, “resulta absolutamente inadmisible” que se sobrepase el debate público para atacar su dignidad profesional y personal.
El Consejo denuncia además que no es casual que las descalificaciones se dirijan contra mujeres, señalando un “grado de misoginia y machismo que ninguna sociedad democrática puede permitir” y que RTVE combate como parte de su servicio público.
REACCIÓN DEL PARTIDO POPULAR
El origen de la polémica se sitúa en unas declaraciones de Sarah Santaolalla en las que afirmó que hay que ser “muy idiota o tener muy poca información” para seguir creyendo en PP y Vox. Estas palabras motivaron que el Partido Popular exigiera a RTVE rescindir su colaboración, acusando a la periodista de insultar a millones de españoles.
Desde el PP sostienen que RTVE, como medio público financiado con dinero de todos, no debe mantener colaboraciones con quienes, a su juicio, “atacan a una parte de la ciudadanía”. Portavoces del partido, como Jaime de los Santos, también han acusado a la corporación de permitir discursos que consideran partidistas y alejados de la imparcialidad.
LA RESPUESTA DE SARAH SANTAOLALLA
Ante la presión política y mediática, Santaolalla defendió su postura y negó haber insultado directamente a los ciudadanos. En declaraciones afirmó: “Tengo más respeto por la ciudadanía que algunos partidos que aspiran a gobernarla. No me utilicen para sus campañas. No manipulen mis palabras. No acosen a la prensa independiente”.
Además, aclaró que sus críticas van dirigidas a los discursos y prácticas políticas, no a las personas: “Jamás he insultado a la gente. Lo que hay es miedo a lo que digo y a lo que represento”.
El Consejo de Administración recuerda en su comunicado que no es la primera vez que profesionales de RTVE sufren campañas de acoso, hasta el punto de ver obstaculizado su trabajo, pero advierte que no piensa acostumbrarse ni consentirlo. La corporación asegura que adoptará “cuantas medidas sean precisas” para proteger a quienes contribuyen al servicio público y que seguirá fomentando la pluralidad y la diversidad informativa. RTVE recalca que su misión es garantizar un debate democrático, pero siempre desde la tolerancia y el respeto.
DEFENSA DE LA PLURALIDAD Y EL SERVICIO PÚBLICO
Finalmente, RTVE subraya que no entrará a valorar los posibles intereses ideológicos o económicos que puedan estar detrás de las campañas de desprestigio, pero insiste en su compromiso con una radiotelevisión pública “plural, diversa y relevante”.
La corporación reivindica que entre los valores democráticos que sustentan su labor está la reprobación de los ataques que vulneren la dignidad y el honor de las personas, fundamentos del Estado de derecho y garantía de la convivencia social.







