El brutal asesinato de Iryna Zarutska en Estados Unidos conmociona al mundo
“Era pura bondad, después de todo lo que había vivido solo quería paz”
Alicia D. Romero | Mallorca, 14 de Septiembre de 2025 | 15:16h

El brutal asesinato de Iryna Zarutska, una joven ucraniana de 23 años que había huido de la guerra en busca de una vida tranquila en Estados Unidos, ha desatado una ola de dolor, indignación y debate político en todo el país. Su historia, marcada por la esperanza y truncada por la violencia, se ha vuelto viral tras la difusión del video que captó el momento de su muerte en un tren ligero de Charlotte, Carolina del Norte.
Iryna representaba el sueño de quienes escapan de la guerra para encontrar refugio. Después de sobrevivir a los bombardeos rusos en Kiev, llegó a Carolina del Norte en 2022 junto a su madre, su hermana y su hermano. Allí intentaba reconstruir su vida, aprendiendo inglés, buscando trabajo y haciendo planes para estudiar. Amante del arte y de los animales, había cursado estudios de restauración en su país y soñaba con convertirse en asistente veterinaria. Quienes la conocieron la describen como una joven luminosa y generosa. “Era pura bondad, después de todo lo que había vivido solo quería paz”, contó una vecina a los medios locales. Su llegada a Charlotte simbolizaba un nuevo comienzo, lejos de las bombas y de un pasado que ella deseaba dejar atrás.
UNA NOCHE DE HORROR
La noche del 22 de agosto de 2025, Iryna subió al tren ligero Lynx Blue Line para regresar a casa, como hacía tantas veces. Las cámaras de seguridad la muestran sentándose frente a un desconocido. Apenas cuatro minutos después, ese hombre, identificado como Decarlos Brown Jr., de 34 años, se levantó, sacó un cuchillo y la apuñaló sin previo aviso. Una de las estocadas le alcanzó el cuello, provocando su muerte casi al instante. El agresor descendió del vagón con frialdad, mientras los pasajeros, paralizados por el terror, no pudieron reaccionar a tiempo. La brutalidad y rapidez del ataque transformaron una noche rutinaria en una tragedia que heló el corazón de la ciudad.
El video de vigilancia, divulgado semanas después, muestra la secuencia completa del crimen. La publicación desató una tormenta de reacciones en redes sociales y medios de comunicación, convirtiendo el caso en un fenómeno viral que traspasó fronteras. La imagen de una joven refugiada, asesinada mientras intentaba rehacer su vida, golpeó la conciencia de millones de personas en todo el mundo.
UN SOSPECHOSO CON UN PASADO OSCURO
El atacante, Decarlos Brown Jr., es un indigente con catorce arrestos previos y antecedentes por robo y violencia. Según documentos judiciales, había sido diagnosticado con esquizofrenia y presentaba un largo historial de comportamientos erráticos. En enero de 2025 ya había sido detenido por llamar al 911 asegurando que “algo controlaba su cuerpo”, pero fue liberado sin fianza. Este dato ha reavivado el debate sobre los fallos del sistema judicial y de salud mental que permitieron que permaneciera en libertad a pesar de su peligrosidad.
Brown enfrenta ahora cargos de asesinato en primer grado y un proceso federal que podría derivar en cadena perpetua o incluso en la pena de muerte. El caso ha puesto en evidencia la falta de recursos para personas con enfermedades mentales graves y el riesgo que representa la ausencia de tratamientos obligatorios en situaciones de reincidencia criminal. Para muchos, el asesinato de Iryna es el resultado de una cadena de negligencias que comenzó mucho antes de aquella noche.
LA INDIGNACIÓN QUE CRUZÓ FRONTERAS
A principios de septiembre, cuando el sistema de transporte público de Charlotte difundió el video del crimen, la indignación creció de forma exponencial. Miles de usuarios compartieron las imágenes en redes sociales, exigiendo justicia y mayores medidas de seguridad en el transporte. La alcaldesa de Charlotte, Vi Lyles, calificó el crimen de “tragedia sin sentido” y anunció un refuerzo inmediato de la vigilancia en estaciones y vagones.
Incluso el expresidente Donald Trump intervino en el debate, pidiendo públicamente la pena de muerte para el acusado y criticando la “permisividad” de las autoridades locales. Para algunos, sus declaraciones han politizado el caso, mientras otros las ven como una llamada de atención sobre las deficiencias del sistema judicial. La tragedia se ha convertido en un símbolo del debate nacional sobre la seguridad en el transporte, el control de personas con antecedentes violentos y el tratamiento de las enfermedades mentales.
UNA FAMILIA ROTA Y UN MUNDO EN DUELO
La madre de Iryna, que había encontrado refugio en Charlotte pensando que allí su hija estaría a salvo, apenas puede hablar con la prensa. “Sobrevivimos a las bombas, pero no a esto”, dijo entre lágrimas a medios ucranianos. En Kiev, amigos y excompañeros de la joven organizaron vigilias con velas en su honor, mientras en Charlotte cientos de personas acudieron a las estaciones del tren ligero para dejar flores, cartas y mensajes de apoyo. “Ella representaba la esperanza de todos los que huyen de la guerra”, expresó un vecino durante una de las concentraciones.
Este crimen, más allá de su brutalidad, ha unido a comunidades de distintos países en un mismo sentimiento de dolor. Ucranianos en el exilio, defensores de los derechos humanos y ciudadanos estadounidenses coinciden en que la muerte de Iryna no debe quedar impune y debe impulsar reformas profundas.
UN LLAMADO A CAMBIAR
El asesinato de Iryna Zarutska es más que un hecho policial: es un recordatorio de las grietas de un sistema que no supo proteger a una joven que solo quería vivir en paz. Su nombre, ahora repetido en titulares de todo el mundo, se ha convertido en un clamor de justicia y en una súplica colectiva para que tragedias como esta no se repitan.
Mientras el proceso judicial avanza, la sociedad estadounidense enfrenta un debate profundo sobre seguridad pública, salud mental y responsabilidad política. La vida de Iryna, llena de sueños truncados, deja un legado que exige cambios urgentes y que seguirá inspirando a quienes luchan por un mundo más seguro y compasivo.







