Mallorca celebra los Premis Honors i Distincions 2025 con un homenaje a su espíritu de superación
Alicia D. Romero | Mallorca, 12 de Septiembre de 2025 | 21:01h

El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, entregó este viernes los Premis Honors i Distincions 2025 en una emotiva gala celebrada en el Teatre Principal de Palma, donde destacó el “espíritu de superación” del pueblo mallorquín. Ante cerca de un millar de asistentes, Galmés elogió a las personas y entidades galardonadas como “pioneras incansables” que “han abierto nuevos caminos y dejado un legado vivo que perdura”.
El dirigente insular subrayó que la solidaridad, innovación y visión de los premiados “han llevado el nombre de Mallorca mucho más allá de sus costas”, poniendo de relieve su contribución a la cultura, la economía y la identidad de la isla.
PREMIADOS CON MEDALLAS DE HONOR Y GRATITUD
En esta edición, las Medallas de Honor y Gratitud de la Isla de Mallorca recayeron en un total de 13 personas y entidades: Joan Carulla, Germanetes dels Pobres, Garden Hotels, la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Baleares (Aafib), las Dones marjaleres de sa Pobla, Francesc Pomar, Toni Frontera, Joan Company Florit, Pau Cladera Marroig, Licors Moyà, Cafés Bay, Francesc Antich y Jeroni Albertí i Picornell.
Además, el título de Hijo Adoptivo de la Isla fue concedido a Luis Maraver, mientras que los reconocimientos como Hijos Predilectos se otorgaron a Joan Llull y Lluís Alemany Pujol, en agradecimiento a su trayectoria y compromiso con Mallorca.
PREMIOS JAUME II Y RECONOCIMIENTO A LA CULTURA LOCAL
Los Premios Jaume II, que distinguen a personas o entidades que en el último año han contribuido a la promoción de los símbolos, referentes históricos o el nombre de Mallorca, fueron para Forn des Pla de na Tesa, la Asociación Esport per a la Igualtat, los Jardines de Alfàbia, el Grupo de Rescate de Montaña del Consell de Mallorca, Álex Sánchez Palomero, la Asociación Siloé, Embat Llibres, la Asociación de Amigos del Castillo de San Carlos y Madò Pereta.
Durante su intervención, Galmés puso en valor la “pasión desbordante” que caracteriza a los galardonados, comparándola con la inspiración que llevó al poeta Miquel Costa i Llobera a escribir El Pi de Formentor después de navegar por sus paisajes. Para el presidente, este poema simboliza “el árbol de la lucha, que crece y vence a pesar de la hostilidad de los elementos”, una metáfora que identifica con el pueblo mallorquín, “capaz de afrontar retos y construir el futuro con esfuerzo y pasión”.
RETOS DE PRESENTE Y FUTURO PARA MALLORCA
En su discurso, Galmés advirtió de los grandes desafíos a los que se enfrenta actualmente Mallorca, como la crisis migratoria, la presión demográfica y la saturación de recursos, que requieren “medidas urgentes y políticas valientes”. Entre las iniciativas citó la regulación de la entrada de vehículos y la modernización de infraestructuras, siempre “desde el respeto al territorio”.
El presidente reafirmó su compromiso con la protección del patrimonio natural y cultural, anunciando la próxima ley que ampliará la protección de la Serra de Tramuntana y defendiendo la preservación de las tradiciones y de la identidad mallorquina en un mundo en constante cambio. “Somos un pueblo que ama su tierra y que quiere construir un mañana mejor para todos”, concluyó.







