La explicación científica de por qué los perros saben cuándo llegas a casa
Los perros parecen tener un sexto sentido para detectar el regreso de sus dueños
Alicia D. Romero | Mallorca, 29 de Agosto de 2025 | 09:24h

Quien tiene perro lo sabe: basta con acercarse a casa para que la mascota ya esté al otro lado de la puerta, moviendo la cola con entusiasmo y esperando el reencuentro. A menudo, este comportamiento se interpreta como una muestra de intuición o incluso como un “sexto sentido” de los animales, pero lo cierto es que la ciencia tiene explicaciones claras que desmontan el misterio.
La clave está en la extraordinaria capacidad sensorial de los perros. Son animales que han evolucionado a lo largo de miles de años junto al ser humano y han desarrollado habilidades específicas para adaptarse a la convivencia. Entre ellas destaca su poderoso olfato, su capacidad para detectar patrones en el entorno y su particular forma de percibir el tiempo. Todo ello se combina en un fenómeno que resulta fascinante para quienes conviven con ellos.
Por qué tu perro siempre quiere dormir contigo: lo explica la ciencia
Multitud de estudios científicos demuestran que la existencia del perro sobre la tierra viene desde hace más de...
EL PODER DEL OLFATO CANINO
El olfato de un perro es hasta 100.000 veces más sensible que el de una persona. Esto significa que pueden captar olores imposibles de percibir para nosotros, lo que les da una ventaja extraordinaria a la hora de anticipar cambios en el entorno. Cuando un dueño se aproxima a casa, aunque aún esté a cierta distancia, el animal puede detectar las partículas de olor que viajan en el aire.
Además, dentro del hogar, los perros perciben cómo el olor corporal de su dueño va disminuyendo a medida que pasan las horas. Esa reducción en la intensidad funciona como una especie de cronómetro natural. Para los investigadores, este fenómeno puede explicar por qué los perros parecen “saber” cuánto tiempo ha pasado desde que la persona se marchó, ajustando su comportamiento a la posible hora de regreso.
LA PERCEPCIÓN DEL TIEMPO EN LOS PERROS
Aunque no entienden el tiempo como los humanos, los perros cuentan con un reloj biológico muy preciso. Este se basa en señales naturales, como la luz solar, los cambios en la temperatura y los sonidos del entorno. Gracias a él, son capaces de detectar rutinas y anticipar acontecimientos diarios.
Por ejemplo, si su dueño regresa siempre a la misma hora, el perro puede relacionar ese momento con determinados estímulos: el ruido del vecindario, un coche que pasa con frecuencia o incluso los hábitos de la propia casa. Este mecanismo de asociación les permite reconocer patrones temporales sin necesidad de “saber la hora” en términos humanos.
La memoria también juega un papel clave. El animal aprende a relacionar ciertas acciones con lo que vendrá después. Así, si habitualmente escucha el mismo sonido antes de la llegada de su dueño, como el ruido de llaves o del coche, asociará inmediatamente esa señal con el reencuentro. Es un proceso de aprendizaje constante que, con el tiempo, se convierte en un comportamiento automático.
RUTINAS, VÍNCULO EMOCIONAL Y EL "SEXTO SENTIDO"
Los perros no solo aprenden rutinas: también responden a la conexión emocional con su dueño. El simple hecho de esperar en la puerta o la ventana es una muestra de la expectativa positiva que sienten ante el reencuentro. Esa reacción emocional está respaldada por la liberación de neurotransmisores que refuerzan el vínculo entre humano y animal.
Muchas personas creen que los perros poseen un “sexto sentido” para saber cuándo alguien llega a casa. Sin embargo, la ciencia demuestra que lo que ocurre es una suma de factores: un olfato privilegiado, la percepción del tiempo, la capacidad de reconocer patrones y un fuerte lazo afectivo. En conjunto, todo esto da lugar a un comportamiento que parece mágico, pero que en realidad tiene una explicación biológica y conductual.








