El verdadero pulmón del planeta está en los océanos y no en la Amazonia
El fitoplancton y otros organismos marinos producen hasta el 85 % del oxígeno global
Alicia D. Romero | Mallorca, 27 de Agosto de 2025 | 09:56h

Durante décadas se ha repetido la idea de que la Amazonia es “el pulmón del planeta”, una frase convertida en símbolo de la importancia de este ecosistema. Sin embargo, la comunidad científica aclara que esta afirmación es más metafórica que real. La mayor parte del oxígeno que respiramos no se origina en los bosques, sino en los océanos, gracias a la acción de organismos microscópicos como el fitoplancton, las algas y las cianobacterias, responsables de sostener gran parte del equilibrio atmosférico del planeta.
EL ROL DEL FITOPLANCTON
De acuerdo con estimaciones de la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos) y otros centros de investigación internacionales, entre el 50 % y el 85 % del oxígeno global se genera en el océano. Esto ocurre gracias a la fotosíntesis realizada por el fitoplancton y otros organismos acuáticos.
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Un ejemplo clave es la diminuta cianobacteria Prochlorococcus, considerada uno de los organismos más abundantes del planeta. Este microorganismo es capaz de producir hasta un 20 % del oxígeno de toda la biosfera, lo que equivale a decir que una de cada cinco respiraciones humanas depende directamente de él. Este dato demuestra la relevancia silenciosa pero vital de los océanos como auténticos “pulmones azules” de la Tierra.
¿CUÁNTO APORTA LA AMAZONIA?
Aunque los bosques, y en particular la Amazonia, también contribuyen al proceso de fotosíntesis global, su aporte neto de oxígeno es mucho menor de lo que popularmente se cree. La razón es que, además de producir oxígeno, estos ecosistemas también consumen gran parte de él a través de la respiración de plantas, animales y microorganismos.
Estudios recientes señalan que el balance neto de oxígeno de la Amazonia se acerca prácticamente al 0 %. Aun así, se estima que los bosques son responsables de aproximadamente un 34 % de la fotosíntesis terrestre, de la cual la selva amazónica representa cerca del 16 %. Este papel es clave no solo en términos de oxígeno, sino en la captura de dióxido de carbono y en la regulación climática global.
DOS ECOSISTEMAS CLAVE PARA LA VIDA
La corrección científica sobre la función de los bosques no resta importancia a la Amazonia ni a otras selvas tropicales del planeta. Estos ecosistemas son fundamentales para la regulación del clima, la captura de CO2, la generación de lluvias y la biodiversidad. Sin su presencia, la estabilidad ambiental de la Tierra se vería gravemente comprometida.
Por su parte, los océanos cumplen una función igualmente decisiva: además de ser la principal fuente de oxígeno, son los mayores sumideros de carbono y un pilar esencial en la regulación de la temperatura del planeta.








