Nuevas protestas en Reino Unido contra el alojamiento de inmigrantes en hoteles
Varias ciudades británicas registraron protestas contra el alojamiento de solicitantes de asilo en hoteles, con choques entre grupos antiinmigración y colectivos antirracistas
EFE | Mallorca, 23 de Agosto de 2025 | 23:37h

Varias ciudades británicas fueron escenario este sábado de protestas contra el alojamiento de solicitantes de asilo en hoteles, con una fuerte presencia policial debido a la coincidencia de manifestantes contrarios a los inmigrantes y grupos antirracistas que respondieron con convocatorias paralelas.
Bajo el lema “Abolir el sistema de asilo”, varios centenares de personas se congregaron en distintas localidades inglesas como Bristol, Exeter, Tamworth, Cannock, Nuneaton, Liverpool, Wakefield, Newcastle y Horley. También hubo movilizaciones en Aberdeen y Perth (Escocia) y en la ciudad galesa de Mold. El objetivo de los manifestantes era expresar su oposición al uso de hoteles para acoger inmigrantes.
Al mismo tiempo, otros colectivos salieron a la calle bajo el lema “Hacerle frente al racismo” para mostrar solidaridad con los refugiados y rechazar el carácter xenófobo de las protestas.
INTERVENCIÓN POLICIAL Y DETENIDOS EN BRISTOL
Si bien no se registraron incidentes graves, sí hubo forcejeos en algunas ciudades. En Bristol, al oeste de Inglaterra, la policía montada intervino en Castle Park para separar a grupos rivales. Durante la actuación, una mujer de 37 años fue arrestada por agredir supuestamente a un trabajador de emergencias.
El inspector jefe de la Policía de Avon y Somerset, Keith Smith, explicó que la prioridad era garantizar el derecho a una protesta pacífica y legal por parte de ambos bandos. “Nuestros agentes han gestionado admirablemente una situación realmente difícil y me gustaría agradecerles su profesionalismo. Aunque hubo momentos de disturbios, nos complace informar que las dos protestas transcurrieron sin incidentes significativos”, aseguró.
Los manifestantes contrarios a la inmigración portaban pancartas, banderas de San Jorge (la bandera de Inglaterra) y coreaban consignas como “esto no se trata de racismo”, mientras que los grupos antirracistas respondieron con cánticos como “Dilo alto, dilo claro, aquí los refugiados son bienvenidos” y mensajes de apoyo a los solicitantes de asilo.
TENSIÓN CRECIENTE EN TORNO AL USO DE HOTELES
Las protestas se producen en un contexto de creciente tensión política y social sobre el uso de hoteles para alojar inmigrantes, una medida que el nuevo Gobierno laborista de Keir Starmer se ha comprometido a eliminar antes de 2029. No obstante, el Ejecutivo ha advertido de que la supresión se hará de manera gradual y ordenada.
El malestar social se intensificó esta semana tras la decisión del Tribunal Superior de Londres de conceder al Ayuntamiento de Epping una orden judicial temporal para expulsar a los inmigrantes alojados en el Hotel Bell el próximo 12 de septiembre.
Ese mismo establecimiento fue centro de la polémica después de que uno de sus residentes, el inmigrante etíope Hadush Gerberslasie Kebatuhursday, fuese imputado por un delito de agresión sexual tras intentar supuestamente besar a una menor de 14 años.
NIGEL FARAGE PROMETE DEPORTACIONES MASIVAS
En este clima de agitación, el líder del partido populista Reform UK, Nigel Farage, aprovechó la jornada para endurecer su discurso político. En una entrevista publicada por The Times, aseguró que, si llega al poder, llevará a cabo deportaciones masivas de inmigrantes, incluso de cientos de miles de personas.
Entre sus propuestas figura la detención automática de solicitantes de asilo que lleguen en pequeñas embarcaciones, con deportaciones forzosas a países como Afganistán y Eritrea. “Tenemos una crisis masiva en el Reino Unido. No solo representa una amenaza para la seguridad nacional, sino que está provocando una indignación pública que, francamente, no está muy lejos del desorden”, declaró Farage.
El dirigente insistió en que su partido es la única alternativa real para frenar lo que considera un declive acelerado del Reino Unido. “El país va cuesta abajo muy rápido y necesita un cambio radical. Yo soy el hombre indicado para lograrlo”, afirmó.







