Comer picante a menudo podría reducir el riesgo de infarto e ictus, según un estudio
Investigadores chinos han analizado los efectos en más de 50.000 personas
EFE | Mallorca, 07 de Agosto de 2025 | 15:24h

Una investigación a largo plazo realizada en la provincia de Sichuan, en el centro de China, ha detectado una posible relación entre el consumo frecuente de alimentos picantes y una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. El estudio, publicado en la revista 'Chinese Journal of Epidemiology', se basó en el seguimiento durante 21 años de más de 50.000 residentes del municipio de Pengzhou, conocido por su rica tradición gastronómica cargada de chiles y especias.
El proyecto ha sido liderado por especialistas del Colegio Médico de Chengdu junto a varios centros de prevención de enfermedades de la región. Para llegar a sus conclusiones, analizaron encuestas iniciadas en 2004 que recogen información sobre los hábitos alimentarios de los participantes, incluyendo la frecuencia con la que consumen guindilla, el nivel de picante que prefieren, el modo de preparación y la edad a la que comenzaron a incluir el picante en su dieta de forma regular.
CONSUMIR PICANTE A MENUDO REDUCE EL RIESGO CARDIOVASCULAR
Los resultados señalan que las personas que comen picante entre seis y siete veces por semana presentan un 11 % menos de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares, en comparación con quienes apenas lo consumen. En particular, se observó una reducción del 14 % en la probabilidad de sufrir cardiopatías isquémicas, un 12 % menos de riesgo de enfermedades cerebrovasculares y un 15 % de disminución en los casos de ictus isquémicos.
El beneficio observado varía en función del grado de picante. Aquellos que optan por sabores moderadamente picantes serían los más favorecidos, con una reducción del 14 % en el riesgo, frente al 9 % en quienes prefieren un sabor muy intenso y el 7 % entre los que eligen picante suave.
Descubriendo el poder del picante: Múltiples beneficios para la salud y la longevidad
Consumir alimentos picantes ofrece una variedad de beneficios para la salud, respaldados por investigaciones y estudios...
Aunque los hallazgos son prometedores, los investigadores reconocen que aún no se ha podido determinar con precisión por qué el picante podría tener un efecto protector. La falta de datos concretos sobre cantidades exactas, frecuencia diaria o tolerancia individual impide sacar conclusiones definitivas. Sin embargo, los efectos positivos aparecen sin importar cómo se consuma el picante: fresco, seco, en aceite o en salsas.
LA CAPSAICINA, POSIBLE CLAVE DEL EFECTO PROTECTOR
El estudio se suma a investigaciones anteriores que apuntan a la capsaicina —el compuesto responsable del sabor picante— como un posible factor beneficioso para la salud. La capsaicina ha demostrado tener un efecto vasodilatador y podría ayudar a reducir la presión arterial, dos elementos cruciales en la prevención de enfermedades del corazón y del sistema circulatorio.
Este nuevo estudio fortalece la hipótesis de que el picante, consumido con frecuencia y moderación, podría tener un papel protector en la salud cardiovascular. A pesar de ello, los autores insisten en que hacen falta más investigaciones para entender el impacto real del picante en el organismo y poder emitir recomendaciones dietéticas más precisas.








