¿Qué provoca que algunas personas lloren al reír? El desajuste emocional más curioso del cuerpo
Reír hasta las lágrimas es más literal de lo que parece: así explica la ciencia esta desconcertante reacción
Alicia D. Romero | Mallorca, 30 de Julio de 2025 | 01:00h

Todos lo hemos presenciado -o protagonizado- alguna vez: alguien empieza a reírse tan fuerte que acaba con los ojos llenos de lágrimas. No hay tristeza, ni dolor, ni emoción reprimida. Solo una risa descontrolada. ¿Por qué entonces algunas personas lloran cuando ríen? ¿Se trata de algo normal o hay detrás una señal de alarma? La explicación científica es más fascinante de lo que parece.
Aunque risa y llanto puedan parecer opuestas, en realidad comparten mucho más de lo que se piensa. Ambas surgen como respuesta a una emoción intensa y activan regiones profundas del cerebro como el hipotálamo, el sistema límbico y el tronco encefálico.
En términos físicos, tanto reír como llorar implica contracciones musculares similares en el rostro, la garganta, el diafragma y las cuerdas vocales. Además, las dos reacciones estimulan las glándulas lagrimales, lo que explica por qué a veces terminamos llorando de la risa, sin que haya una emoción negativa de por medio.
EL PAPEL DE LOS NERVIOS Y LAS GLÁNDULAS
Cuando la risa es muy intensa, se produce una sobreestimulación del nervio facial, también conocido como séptimo par craneal. Este nervio activa las glándulas lagrimales a través de una vía conocida como nervio petroso mayor.
Todo este proceso sucede de forma automática, sin que podamos intervenir de forma consciente. El cuerpo percibe esa risa desbordante como una especie de sobrecarga emocional y responde con un patrón fisiológico similar al del llanto.
UN DESAJUSTE EMOCIONAL PERFECTAMENTE NORMAL
Este fenómeno tiene nombre: respuesta emocional incongruente o respuesta parasimpática cruzada. Y no, no indica ningún problema neurológico. Al contrario, se trata de una reacción completamente normal.
El sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones involuntarias como la respiración, el ritmo cardíaco o la producción de lágrimas, no distingue entre emociones positivas o negativas. Solo reconoce su intensidad. Por eso, una risa profunda puede provocar lágrimas igual que una tristeza fuerte.
Hay personas que son más propensas a llorar cuando ríen, y eso se debe a distintos factores como una mayor sensibilidad emocional o empatía, altos niveles de estrés o fatiga, una mayor reactividad del sistema lagrimal o incluso cambios hormonales, como los que se dan en la adolescencia o durante el embarazo.
Además, ciertos estudios en neuropsicología sugieren que quienes tienen una conexión más fuerte entre las áreas cerebrales encargadas de las emociones y las que controlan la expresión facial tienden a manifestar este tipo de respuestas mixtas con mayor facilidad.
CUANDO PUEDE NO SER TAN INOCENTE
Aunque lo habitual es que esta mezcla de risa y lágrimas sea una reacción espontánea y saludable, existe un trastorno neurológico llamado afecto pseudobulbar que puede provocar episodios de llanto o risa desproporcionados y fuera de contexto. Esta condición suele aparecer como consecuencia de lesiones cerebrales, ictus o enfermedades como la esclerosis múltiple.
En estos casos, la reacción no está vinculada a un estímulo emocional real, sino que responde a una disfunción del control neurológico. Nada que ver con reírse hasta las lágrimas de vez en cuando, algo que sigue siendo una muestra de lo intensamente humano que es sentir.







