Más de 150.000 personas recuerdan a las víctimas del genocidio de Srebrenica hace 30 años
A día de hoy, 7.581 personas continúan desaparecidas tras la guerra de Bosnia
EFE | Mallorca, 12 de Julio de 2025 | 01:00h

Unas 150.000 personas participaron este viernes en la conmemoración del 30 aniversario del genocidio de Srebrenica, una de las peores atrocidades cometidas en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial. Durante el acto se denunciaron los fallos de la comunidad internacional para evitar la masacre y se exigió el fin del negacionismo.
En el cementerio del Memorial de Srebrenica-Potocari, en el este de Bosnia-Herzegovina, fueron enterrados los restos de siete víctimas identificadas recientemente entre los más de 8.300 civiles bosnios-musulmanes asesinados el 11 de julio de 1995. Los familiares de las víctimas llevaban décadas buscándolas. Sus restos, hallados en distintas fosas comunes, muestran el intento sistemático de ocultar el crimen.
A día de hoy, 7.581 personas continúan desaparecidas tras la guerra de Bosnia (1992-1995), y se estima que unas mil podrían haber muerto en la matanza de Srebrenica, según explicó Emza Fazlic, portavoz del Instituto para las Personas Desaparecidas de Bosnia-Herzegovina. Más de 6.700 víctimas han sido sepultadas ya en Potocari.
LÍDERES EUROPEOS PIDEN JUSTICIA Y RECONOCIMIENTO
“Estoy en Srebrenica para rendir tributo a las víctimas del genocidio, a la memoria de quienes fueron asesinados brutalmente, a sus familias y a quienes aún están desaparecidos 30 años después”, expresó en redes sociales el presidente del Consejo Europeo, António da Costa.
“No hay lugar en Europa —ni en ningún otro sitio— para la negación del genocidio, el revisionismo o la glorificación de los responsables”, añadió, tras participar en la ceremonia junto a la comisaria de Ampliación, Marta Kos.
Desde Srebrenica, Kos también lanzó un mensaje claro: “Es nuestro deber alzar la voz y nunca apartar la mirada cuando se cuestionan los derechos humanos y se menoscaba la dignidad de otros”.
EL FRACASO DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
La masacre se produjo tras la entrada de las fuerzas serbobosnias en la "zona protegida de la ONU", culminando tres años de limpiezas étnicas. Más de 8.300 civiles bosnios-musulmanes fueron ejecutados tras la caída de Srebrenica, sin que la comunidad internacional actuara a tiempo. “El mundo falló hace 30 años. Admitimos la grave verdad”, declaró el secretario general de la ONU, António Guterres, en un mensaje leído durante el acto.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Países Bajos, Caspar Veldkamp, cuyo país había desplegado cascos azules en el enclave, admitió: “Nos sentimos avergonzados. Nosotros, la comunidad internacional, fallamos en proteger a más de 8.000 hombres, niños, mujeres y niñas”.
Pese al reconocimiento judicial del genocidio, su negación persiste en Serbia y en el ente serbobosnio de la República Srpska. “Durante treinta años llevamos el dolor en nuestros corazones, viendo cómo se glorifican los crímenes de guerra, algo que el mundo y Europa toleran. Mataron a nuestros hijos solo por tener un nombre y apellido diferentes, por ser musulmanes”, denunció Munira Subasic, quien perdió a su hijo y a otros 21 familiares.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó en un comunicado: “Aceptamos la responsabilidad por el fracaso de impedir y detener el genocidio. Tampoco permitiremos que la historia sea reescrita”.
Hasta la fecha, 54 personas han sido condenadas por los crímenes de Srebrenica, con un total de 781 años de prisión, incluidas cinco cadenas perpetuas. Entre los condenados figuran Radovan Karadzic y Ratko Mladic, principales responsables políticos y militares de la República Srpska.
SIN REPRESENTACIÓN SERBIA EN LA CEREMONIA
El acto conmemorativo contó con la presencia de varios presidentes y primeros ministros de los Balcanes, pero sin representación oficial de Serbia ni de líderes serbobosnios de la República Srpska, que se niegan a reconocer el genocidio.
El presidente serbio, Aleksandar Vu?i?, se refirió a la masacre como un “crimen grave”, sin reconocerla como genocidio. “No podemos cambiar el pasado, pero debemos cambiar el futuro. Estoy convencido de que un crimen similar nunca se repetirá”, escribió en redes sociales, enviando sus condolencias a las familias de las víctimas.
El jefe de la comunidad islámica bosnia, Husein Efendija Kavazovic, advirtió en la ceremonia: “Vivimos en una época de creciente mal y negación del genocidio. Los protagonistas del mal esperan que las mentiras lo borren todo. ¡Jamás!”.
El miembro de la presidencia bosnia por los bosnios-musulmanes, Denis Becirovic, culpó a Belgrado de alimentar el odio mediante propaganda antimusulmana, que —según afirmó— “sigue existiendo hoy”.







