Ángel, el perro que volvió a vivir y que hoy es invisible para todos
Fue rescatado en estado crítico y logró recuperarse contra todo pronóstico, pero nadie ha querido adoptarlo
Isaac Hernández | Mallorca, 11 de Julio de 2025 | 07:32h

“Lo encontraron tirado en un solar, sin fuerzas, enfermo, con la mirada rota.” Así comienza la historia de Ángel, un perro cuya vida ha sido una lucha constante desde que alguien lo abandonó a su suerte. Nadie supo cuánto tiempo llevaba allí, cuánto dolor había soportado, ni cuántas personas pasaron a su lado sin detenerse. Para muchos, solo era otro perro más. Pero para Moix Blau Lloseta, una pequeña organización sin ánimo de lucro, no lo fue.
“En Moix Blau Lloseta no miramos hacia otro lado”, explican. Lo recogieron sin dudarlo y lo ingresaron de urgencia en un hospital veterinario. Ángel no podía moverse, apenas respondía. “Estaba tan débil que ni siquiera podía mantenerse en pie. No sabíamos qué le provocaba esa parálisis, y los primeros días fueron una incertidumbre constante. Pero nunca se rindió.”
Gracias a la medicación, los cuidados veterinarios, una buena alimentación y mucho cariño, Ángel empezó a dar señales de esperanza. “Un día movió una pata. Otro día dio un pequeño paso. Hasta que, contra todo pronóstico, volvió a andar.”
Tras estabilizarse, fue trasladado a las instalaciones de la protectora, donde continuó recuperándose hasta convertirse en el perro que es hoy: fuerte, sociable, lleno de vida. Pero, un año después, sigue esperando. “Es cariñoso, y sigue esperando... pero ya nadie pregunta por él.”
DE LA AYUDA AL ABANDONO
El contraste es doloroso. “Cuando luchaba por su vida, todo el mundo quería ayudar. Hoy, que ha ganado esa batalla, parece que ya no interesa. Se ha vuelto invisible y está abandonado.”
Ángel, que ha demostrado una fuerza admirable, no merece pasar el resto de su vida en una protectora. “Necesita lo que todo ser vivo merece: un hogar, una familia que lo quiera y lo cuide para siempre.”
Tiene todo lo que se le puede pedir a un perro: nobleza, gratitud, resistencia. Pero hay algo que aún pesa como una losa sobre sus opciones de adopción: es un PPP (Perro Potencialmente Peligroso). Desde la organización insisten en que esto no debería ser un obstáculo. “Sabemos que eso asusta a algunos, pero hoy día el trámite es rápido y sencillo. Lo que más cuesta no es el papel, es abrir el corazón.”
Y es ahí donde lanzan el llamamiento final: “Ángel ya hizo su parte. Luchó por vivir, por levantarse, por confiar en el ser humano. Ahora te toca a ti. Adóptalo. Dale la vida que tanto se ha ganado. Porque ser invisible es lo más injusto que puede pasar.”







