Un joven denuncia acoso laboral en el aeropuerto de Palma: “Estoy medicado con Diazepam”
El trabajador ha puesto los hechos en conocimiento de la Policía Nacional
Isaac Hernández | Mallorca, 08 de Julio de 2025 | 07:35h

R.A., extrabajador de la empresa de handling de Iberia en el aeropuerto de Palma, ha denunciado públicamente una situación continuada de acoso laboral, hostigamiento por parte de compañeros y superiores, y una total desprotección institucional. El joven, de 20 años, ejercía funciones como agente de pasaje, atendiendo embarques y tareas en mostradores de facturación, cuando comenzaron los hechos que detalla en la denuncia interpuesta en la Policía Nacional.
Según su testimonio, el conflicto se originó en el mes de abril durante un embarque, en el que sufrió una migraña con aura, por lo que decidió modificar el esquema de colores del sistema informático para facilitar la lectura en pantalla. A pesar de que su turno finalizó antes de que se produjeran incidencias con el sistema, dos días después recibió un notagrama sancionador que, según sostiene el denunciante, fue injustificado.
Unos días después, R.A. fue citado al despacho de una responsable que, según denuncia, le espetó: “Estoy harta de estas gilipolleces, no habrá una tercera vez en el despacho”, una frase que el perjudicado considera ofensiva.
AISLAMIENTO PROGRESIVO Y FALTA DE RESPUESTA INSTITUCIONAL
El agente de pasaje relata que, a partir de ese momento, comenzó a sufrir un aislamiento progresivo y comportamientos hostiles por parte del equipo y superiores. Menciona la difusión de rumores, la exclusión de actividades sociales como cenas organizadas por empleados, y comentarios vejatorios sobre su persona, incluso delante de mandos intermedios.
Pese a acudir visiblemente afectado a sus responsables para exponer la situación, afirma que no se activó ningún protocolo de actuación ni se tomaron medidas preventivas. Una jefa de servicio, asegura, se limitó a responder: “Es que no sé qué decirte”, sin realizar ninguna gestión adicional.
Durante los meses de mayo y junio, el acoso, según su versión, se intensificó: burlas, exclusiones deliberadas y comentarios ofensivos sobre su salud mental o su afiliación sindical. También relata un accidente laboral in itinere, ocurrido el 15 de junio, tras el cual no recibió inicialmente asistencia ni información por parte de la empresa, y que tuvo que tramitar gracias a la intervención de su sindicato.
DECISIÓN FINAL Y APOYO SINDICAL
R.A. estuvo de baja médica las dos últimas semanas de junio, y aunque durante ese periodo experimentó una mejoría en su salud mental, asegura que siguió recibiendo noticias preocupantes sobre el ambiente laboral en la empresa, incluyendo presiones a compañeros y condiciones precarias. En este contexto, ha declarado: “Estoy medicado con diazepam”, como parte del tratamiento prescrito por su médica de cabecera tras acudir a consulta en estado de crisis.
Finalmente, a principios de este mes de julio tomó la decisión de abandonar el puesto de manera inmediata, sin dar preaviso, priorizando su salud mental. “Dejar la empresa ha sido la mejor decisión, me siento mucho más tranquilo, pero espero de manera fulminante que se haga justicia por lo sucedido”, concluye en el documento.
En su informe cita múltiples normativas vulneradas y detalla episodios de negligencia, omisión del deber de vigilancia, trato vejatorio y una cultura organizativa que, a su juicio, ignora por completo la salud mental de los trabajadores.
Desde Comisiones Obreras, el sindicato al que pertenece el trabajador, confirman haber recibido el informe y aseguran estar estudiando las vías legales posibles para exigir responsabilidades por lo que consideran una situación “grave y sostenida de acoso y negligencia empresarial”.







