"Esto no va a poder conmigo": Xisco Quesada, padre de dos hijos, planta cara al cáncer
Con tan solo 28 años, recibió un diagnóstico devastador, pero no pierde las ganas de luchar ni de vivir
Isaac Hernández | Mallorca, 07 de Julio de 2025 | 18:10h

"En 72 horas te hacen una biopsia, tu hijo sopla su primera vela en el hospital, te casas y firmas el testamento". La vida de Xisco Quesada, de 28 años, dio un giro inesperado hace un mes, cuando le diagnosticaron cáncer de páncreas con metástasis en el hígado. A pesar de ello, el joven, con mujer y dos hijos de uno y tres años, tiene claro que no es el fin: "esto no va a poder conmigo".
Todo comenzó a principios de este año cuando Xisco fue al hospital por un dolor abdominal. "Estuve una semana que no podía expulsar gases ni ir al baño, por lo que fui a urgencias. Me dijeron que tenía una gastroenteritis y no pensé que fuese nada raro". Lo que no sabía Quesada era que eso solo iba a ser el inicio de una historia que le cambiaría la vida por completo.
El joven logró aguantar el dolor unos meses gracias a un doctor que le recetó un medicamento, sin embargo, tuvo que volver a pasar por urgencias. "En mayo ya no podía más, el dolor cada vez iba a más y comencé a ir cada día al hospital. Ahí un médico me envió a hacerme unas analíticas para mediados de junio, aunque afortunadamente mi madre se encontró con un hombre que le recomendó una consulta privada que nos atendería el día 5", recuerda.
Tras las primeras analíticas y pruebas, llegó la hora de recibir la noticia. "Fue un shock muy fuerte, el médico llevaba tres meses y no sabía cómo decírmelo. En ese momento te quedas blanco, al principio no lloras porque no te lo crees, parece una película de terror". Cuando Xisco se vio a solas con su madre en un box de urgencias se derrumbó. "Ahí sí que rompes a llorar. Es muy duro, parece que se acaba el mundo y te empiezas a preguntar cuánto tiempo te puede quedar", relata.
Contarlo al entorno que te rodea no es nada fácil. "Mi padre es el hombre más duro que conozco y se puso a llorar como un niño pequeño".
NO SE DA POR VENCIDO: "VOY A PELEAR"
Tras quedarse hospitalizado para que al día siguiente le hiciesen una biopsia, Quesada recuerda las palabras del doctor. "Me dijo que estaba muy mal, que si el tratamiento me iba bien, se podía alargar unos meses". A pesar de la devastadora noticia, a día de hoy el padre de familia se siente mejor. " Voy a pelear, estoy mejor que cuando empecé y eso me hace sentir más fuerte.
Esta nueva etapa le ha hecho tomarse la vida otra forma y contar todo su proceso en las redes sociales. "Decidí contarlo porque veo que la gente me viene rota al ser un tema tabú que se suele sufrir en solitario". A todo esto, Xisco saca una reflexión. "No valoramos lo que tenemos, sólo pensamos en dinero, trabajo y amores no correspondidos. No valoramos lo suficiente nuestras vidas y no sabemos cuanto tiempo nos queda aquí. De este modo pensaba que podría ayudar a muchas personas", manifiesta al recordar todo lo que vivó en apenas tres días. "En 72 horas te hacen una biopsia, tu hijo sopla su primera vela en el hospital, te casas y firmas el testamento".
Otra conclusión a la que ha llegado este último mes es que "Ha sido algo irreal y que a la vez he disfrutado. Me ha hecho motivarme mucho para luchar y celebrar bien la boda dentro de un año, cuando ya esté mucho mejor. Miro a largo plazo y me pongo objetivos que me hacen feliz. No pienso que esto pueda conmigo", concluye.







