El caso de Baleares destapa los riesgos de intoxicación por vitamina D: así puede afectar a la salud
Los primeros síntomas de una intoxicación por vitamina D pueden parecer leves o confundirse con otras dolencias
Alicia D. Romero | Mallorca, 04 de Julio de 2025 | 11:55h

Más de una decena de personas han sido ingresadas en hospitales públicos de Baleares durante los meses de mayo y junio por insuficiencia renal aguda e hipercalcemia, provocadas por niveles peligrosamente altos de vitamina D en sangre. Las autoridades sanitarias han confirmado que los casos están relacionados con el consumo de un suplemento alimenticio defectuoso, lo que ha llevado a lanzar una alerta nacional para retirar el producto del mercado.
El incidente ha puesto en el punto de mira un problema creciente: la intoxicación por vitamina D, cada vez más frecuente debido al uso descontrolado de suplementos, especialmente adquiridos por internet sin indicación médica. Aunque esta vitamina es esencial para el organismo, su exceso puede resultar tóxico y provocar daños severos en órganos vitales como los riñones, el corazón o el cerebro.
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La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha emitido una advertencia urgente para que se verifique la retirada del producto afectado, mientras el Servicio de Seguridad Alimentaria de Salud Pública ha intensificado las inspecciones y controles a distribuidores.
CUANDO UNA VITAMINA SE CONVIERTE EN UN PELIGRO PARA EL ORGANISMO
La vitamina D cumple funciones clave en el cuerpo humano: facilita la absorción de calcio, fortalece los huesos, ayuda al sistema inmunológico y mejora la función muscular. Pero a diferencia de otras vitaminas, no se elimina fácilmente. Al ser liposoluble, se acumula en el organismo, y su exceso puede provocar una intoxicación conocida como hipervitaminosis D.
Este cuadro se produce cuando los niveles en sangre superan los 100 nanogramos por mililitro (ng/mL), algo que no ocurre por la exposición solar o la dieta, sino casi exclusivamente por abuso de suplementos. En los casos registrados en Baleares, las personas afectadas eran sanas, pero tomaban productos multivitamínicos sin control, adquiridos fuera del circuito farmacéutico.
La consecuencia directa de esta intoxicación es la hipercalcemia, es decir, un exceso de calcio en la sangre. Este desequilibrio puede tener efectos devastadores sobre el cuerpo, especialmente si no se detecta a tiempo o si se mantiene durante varios días o semanas.
SÍNTOMAS Y CONSECUENCIAS GRAVES: DAÑOS RENALES, CARDÍACOS Y NEUROLÓGICOS
Los primeros síntomas de una intoxicación por vitamina D pueden parecer leves o confundirse con otras dolencias: náuseas, vómitos, pérdida de apetito, cansancio extremo, debilidad muscular, sed constante y necesidad frecuente de orinar. Sin embargo, si no se actúa a tiempo, pueden derivar en problemas mucho más serios.
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La insuficiencia renal aguda es una de las complicaciones más comunes. El exceso de calcio puede formar cálculos renales o provocar daño irreversible en los riñones. También puede haber calcificación en tejidos blandos, alteraciones del ritmo cardíaco, hipertensión, e incluso efectos neurológicos como confusión, irritabilidad, cambios de humor o estado mental alterado.
En los casos más graves, las personas intoxicadas requieren hospitalización, tratamiento con sueros, administración de fármacos específicos para reducir el calcio o incluso diálisis. De ahí la importancia de detectar el problema a tiempo y evitar el consumo irresponsable de suplementos.
EL LLAMADO DE LOS MÉDICOS: NO AUTOMEDICARSE CON SUPLEMENTOS
Los profesionales de la salud insisten en que la vitamina D solo debe tomarse bajo prescripción médica, previa realización de una analítica que determine si existe realmente un déficit. La dosis recomendada para adultos sanos se sitúa entre 600 y 800 UI (unidades internacionales) diarias, aunque en casos específicos puede aumentarse a 1.000 o 2.000 UI, siempre con seguimiento clínico.
Consumir más de 4.000 UI al día sin supervisión puede conllevar riesgos reales de toxicidad, especialmente si se hace durante semanas. Algunos productos, como el retirado en Baleares, contenían dosis muy por encima de las recomendadas por un error de formulación, lo que ha puesto en alerta al sector sanitario y a las autoridades de control alimentario.
El auge de los suplementos vitamínicos a través de tiendas online, redes sociales y canales no regulados ha alimentado una falsa sensación de seguridad. Pero la realidad es que automedicarse puede poner en peligro la salud, incluso en personas jóvenes y sin patologías previas.









