¿Quién es Mswati III? El rey de Suazilandia, que ha sorprendido a todos en la cumbre de la ONU en Sevilla

Gobierna con poder absoluto, tiene más de 15 esposas y protagoniza uno de los reinados más polémicos de África entre el lujo y la represión

Penélope O. Álvarez | Mallorca, 03 de Julio de 2025 | 13:16h

Mswati III, monarca de Esuatini junto a los reyes de España / @EswatiniGovern1

Mswati III, monarca absoluto de Esuatini, antiguamente conocida como Suazilandia, ha vuelto a acaparar miradas en un acto internacional. Su aparición en la cumbre de la ONU celebrada en el FIBES de Sevilla, acompañado por la novena de sus esposas, ha causado sorpresa entre los asistentes, destacando por lo exótico de su figura y del sistema político que representa: una de las últimas monarquías absolutas del mundo.

Esuatini, enclavada entre Sudáfrica y Mozambique, es un pequeño reino montañoso de apenas 17.000 km² y unos 1,2 millones de habitantes. Desde su independencia del Reino Unido en 1968, ha mantenido un modelo político basado en el poder hereditario, sin partidos políticos y con escasa separación de poderes.

Mswati III, nacido como Makhosetive Dlamini en 1968, fue coronado rey con solo 18 años tras la muerte de su padre, Sobhuza II, que ostenta uno de los reinados más largos de la historia (82 años) y tuvo más de 70 esposas.

ENTRE LA TRADICIÓN Y EL AUTORITARISMO

El rey Mswati III es una figura de contrastes: admirado por mantener vivas las tradiciones culturales del país, pero también criticado internacionalmente por su autoritarismo y su estilo de vida lujoso. Actualmente, cuenta con al menos 15 esposas oficiales, aunque algunas fuentes elevan la cifra a más de 20.

Cada año, durante la ceremonia del Umhlanga, miles de jóvenes vírgenes bailan ante el rey y la reina madre con el pecho descubierto. En este ritual, considerado parte del patrimonio nacional, el monarca puede elegir una nueva esposa. La práctica ha sido duramente criticada por organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch, que la consideran sexista y humillante.


La economía de Esuatini depende en gran parte de Sudáfrica. Sus principales recursos son la caña de azúcar, el tabaco, el carbón, la madera y el turismo. Sin embargo, más del 58 % de la población vive bajo el umbral de pobreza, según datos del Banco Mundial, y el país tiene una de las tasas de VIH más altas del mundo (27% de adultos, según UNAIDS).

A pesar de este panorama, la familia real vive con ostentación. En 2020, Mswati III gastó más de 15 millones de dólares en coches de lujo, incluidos Rolls Royce y BMW, lo que desató fuertes protestas reprimidas con violencia. La Amnistía Internacional y medios como la BBC han denunciado la represión de manifestaciones prodemocráticas, especialmente durante las revueltas de 2021, que dejaron decenas de muertos y heridos.

LA POLIGAMIA REAL: PODER, LUJO Y CONTROVERSIA

El harén del rey es uno de los aspectos más conocidos (y polémicos) de su reinado. Cada esposa, conocida como Inkhosikati, cuenta con su propio palacio, asistentes, presupuesto estatal y, en muchos casos, vida de lujo en el extranjero.

Algunas de ellas han protagonizado escándalos públicos por infidelidades o huidas del país. En 2012, LaMbikiza, una de las esposas más visibles, se divorció y emprendió una carrera como abogada y activista. Sin embargo, ninguna de ellas tiene un rol político ni voz en las decisiones del Estado.

UNA HISTORIA DE RESISTENCIA Y CONTROL POLÍTICO

Esuatini fue un protectorado británico desde 1903 hasta su independencia en 1968. Aunque ha evitado los conflictos armados que afectaron a sus vecinos, su estabilidad se ha basado en la represión política. Desde 1973 están prohibidos los partidos políticos y las elecciones carecen de pluralismo real.

El rey mantiene un férreo control del Parlamento, el poder judicial y las fuerzas armadas, apoyado por una red de jefes tribales, el Consejo Nacional, y una visión espiritual del poder donde la figura del rey es casi sagrada.

En los últimos años, las demandas de reforma democrática se han intensificado, especialmente entre la población más joven. Las protestas de 2021, duramente reprimidas, marcaron un punto de inflexión. Muchos jóvenes denuncian la desconexión entre el lujo de la realeza y la precariedad en la que vive la mayoría.

Aunque el rey ha intentado proyectar una imagen de modernización, las reformas reales son mínimas. Las iniciativas de apertura política han sido superficiales y la represión de la disidencia sigue vigente, según informes de Freedom House, que califica a Esuatini como un país “no libre”.

El futuro de Esuatini es incierto. Por un lado, hay quienes defienden la monarquía como garante de estabilidad e identidad cultural. Por otro, crece la presión interna y externa por una transición hacia una democracia moderna. En medio de este dilema, Mswati III sigue gobernando desde sus palacios, con danzas rituales, riqueza acumulada y sin rendir cuentas a ningún parlamento elegido.

Sentimiento general

Si te equivocas de voto, puedes desmarcarlo volviendo a hacer clic en el voto erróneo.
0
Comentarios

Hola!, escribe un comentario para esta noticia.Comentar


Curiosidades
Mascotas

Buscan a dos perros perdidos en Palma

Hola, Pedimos ayuda para intentar dar difusión al caso de estos dos perros perdidos. Son una cachorrita de cinco meses (Maggie) y un bombonazo...