Un estudio advierte de los peligros de la cerveza sin alcohol
Según los investigadores, la causa principal radica en los azúcares añadidos y edulcorantes presentes en algunas cervezas sin alcohol
Alicia D. Romero | Mallorca, 01 de Julio de 2025 | 17:47h

En los últimos años, la cerveza sin alcohol se ha consolidado como una opción más saludable frente a las bebidas alcohólicas tradicionales. Su bajo contenido calórico y la ausencia de efectos sobre el sistema nervioso la han convertido en una elección habitual para quienes buscan cuidar su salud sin renunciar al sabor. Sin embargo, una nueva investigación científica pone en duda su inocuidad cuando se consume con frecuencia.
El estudio, realizado por expertos de Alemania y Estados Unidos y publicado en la revista Nutrients, analizó los efectos del consumo regular de cerveza sin alcohol sobre el metabolismo. La investigación se centró en un grupo de 44 hombres jóvenes y sanos, que bebieron este tipo de cerveza durante un periodo de cuatro semanas. A lo largo del experimento, se realizaron análisis de sangre periódicos para evaluar posibles alteraciones metabólicas y cardiometabólicas.
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AUMENTO DE GLUCOSA E INSULINA
Los resultados revelaron un incremento en los niveles de glucosa e insulina en sangre, un fenómeno conocido como hiperinsulinemia. Si se mantiene en el tiempo, este estado puede derivar en un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Además, los participantes también mostraron una subida en los niveles de triglicéridos y colesterol LDL (colesterol “malo”), ambos factores asociados a enfermedades cardiovasculares.
EL TIPO DE CERVEZA SIN ALCOHOL INFLUYE EN EL IMPACTO METABÓLICO
No todas las cervezas sin alcohol provocaron los mismos efectos. Las variedades de trigo y las “mixtas”, habitualmente aromatizadas con sabores como limón o naranja, mostraron un impacto metabólico más negativo. En cambio, las cervezas tipo pilsner -también sin alcohol- presentaron alteraciones más leves.
Según los investigadores, la causa principal radica en los azúcares añadidos y edulcorantes presentes en algunas cervezas sin alcohol, lo que incrementa su carga glucémica. Este detalle es clave para entender por qué su consumo, aunque más saludable que el de bebidas alcohólicas tradicionales, no está exento de riesgos si se abusa de él.








