Una joven acusa a una clínica veterinaria de Son Ferrer de dejar morir a su perro
El centro asegura que "nosotros no hubiésemos podido salvarle la vida"
Isaac Hernández | Mallorca, 30 de Junio de 2025 | 15:42h

Lorena, una vecina de Palmanova, Calvià, ha denunciado a través de las redes sociales la falta de atención de una clínica veterinaria de Son Ferrer, tras llevar a su perro Valentino en estado crítico el pasado 10 de junio. El animal falleció camino a urgencias en Palma, después de que -según relata la joven- no se le ofreciera asistencia inmediata pese a estar sufriendo una parada cardiorrespiratoria.
“Valentino tenía dificultad para respirar y se mostraba muy débil. Era un caso grave y acudimos, como siempre, a nuestra clínica de confianza. Allí conocen todo su historial y ya lo habían atendido de urgencia anteriormente”, cuenta Lorena. Sin embargo, lo que esperaba que fuera una actuación rápida y profesional se convirtió, según denuncia, en una escena de indiferencia y falta de humanidad.
Una vez en el centro, "la enfermera alertó a la veterinaria de que Valentino estaba en parada". La respuesta, según Lorena, fue desconcertante: “Sin mirarlo siquiera, dijo con tono déspota: ‘Pues nosotros tenemos a un perro dormido’, y nos mandaron a urgencias en Palma”.
Lorena insiste en que nadie intentó reanimar a su perro, ni siquiera le prestaron atención básica mientras ella lo sostenía en brazos. "Me encontraba en shock. Valentino trataba de respirar, pero no recibía ayuda. Salimos corriendo hacia Palma, pero ya era tarde. A mi perro ni lo miraron, murió en mis brazos", lamenta.
En la clínica de Palma, la chica asegura que el trato fue completamente distinto: "Lo intentaron todo, fueron muy amables y profesionales, pero ya no pudieron hacer nada". Posteriormente, al enterarse del fallecimiento, desde Son Ferrer le habrían asegurado que “no estaban preparados para atender un caso así”, algo que Lorena considera inadmisible. "¿Cómo puede una clínica con quirófano decir que no está preparada?".
Valentino era un miembro más de la familia para Lorena. “Tenía ganas de vivir. Luchó hasta el final. No merecía morir así, sin atención, sin oxígeno, con dolor. Fue cruel e injusto”, concluye entre lágrimas.
LA CLÍNICA SE DEFIENDE: "NO HUBIÉSEMOS PODIDO SALVARLE LA VIDA"
Crónica Balear ha contactado con la clínica veterinaria, desde donde han alegado que "cuando llegó Valentino solo había un veterinario disponible y teníamos a otros dos perros, uno de ellos vino de urgencias y le tuvimos que suministrar anestesia general. Le explicamos que no podíamos dejar a ese animal para atender a su mascota, ya que el suyo precisaba de un entorno hospitalario, no clínico. Nosotros no hubiésemos podido hacer nada por salvarle la vida".
Al conocer que el can finalmente había fallecido, contactaron con la familia. "Les explicamos la situación por la que no pudimos atender a su mascota y que entendíamos su situación. Pero a pesar de ello se ha iniciado una campaña contra nosotros en redes sociales y medios de comunicación que ni siquiera nos han llamado para conocer nuestra versión de lo sucedido. En 31 años jamás nos había pasado algo igual", concluyen.







