"Cállate y sigue": juzgan a un turista por la violación de una joven en un hotel del Arenal
La Fiscalía solicita una condena de diez años de cárcel por un delito de agresión sexual
Isaac Hernández | Mallorca, 27 de Junio de 2025 | 12:12h

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Palma ha acogido este viernes el juicio contra un turista neerlandés, acusado de violar a una joven en la lavandería de un hotel de S’Arenal, en agosto de 2023.
La Fiscalía solicita una condena de diez años de cárcel por un delito de agresión sexual. Además, pide también una orden de alejamiento durante 15 años y que indemnice a la víctima con 20.150 euros.
En la vista, la defensa particular ha manifestado a la magistrada que la víctima no ha podido acudir ya que se encontraba “muy mal”, a lo que el letrado de la otra parte ha solicitado la suspensión del juicio. Sin embargo, la jueza ha desestimado la petición.
Asimismo, unas amigas de la perjudicada, procedentes de Países Bajos, tampoco han podido comparecer de forma presencial ya que viajar hasta Mallorca les suponía un gasto extra importante, por lo que han declarado vía telemática.
Por su parte, la víctima, que ha declarado también telemáticamente y ha necesitado la ayuda de una intérprete que le tradujera las preguntas de la fiscal y de los letrados, ha manifestado que estaba en la terraza con su agresor -el cual conoció dos días antes-, una amiga y una cuarta persona. Ella y el enjuiciado fueron a la lavandería situada en la primera planta del complejo, para buscar un colchón.
Fue en el ascensor cuando, según ha sostenido la denunciante, le comenzó a dar besos y ella dijo que no quería. Una vez en la primera planta, él la llevó a la lavandería, dejó la puerta a medio abrir, la agarró de los brazos y la puso contra la pared para que no pudiera hacer nada.
"CÁLLATE Y SIGUE"
Acto seguido le introdujo los dedos en su vagina y luego el pene, que posteriormente se lo puso en la boca. La mujer ha recordado que en ese momento “le dije que parara, que yo no quería eso. Él me dijo ‘cállate y sigue’”.
Tras lo ocurrido, logró zafarse y huir de su agresor, pero fue alcanzada de nuevo por el mismo, quien abusó de ella de nuevo. “Envíe un mensaje pidiendo ayuda a una amiga, pero no pude seguir escribiendo, ya que él llegó al ascensor y quería seguir besándome”.
A consecuencia de lo ocurrido, la víctima sufrió dos hematomas en los antebrazos y consecuencias anímicas reactivas a los acontecimientos traumáticos que vivió. Además, ha asegurado que ha recibido amenazas por parte de la familia del acusado. “Tengo mucho miedo y duermo muy mal por las noches”.







