¿Por qué esta ola de calor es diferente? Así se forma un episodio extremo fuera de temporada
Temperaturas récord, noches tórridas, polvo en suspensión y un mar sobrecalentado dibujan un escenario que ya no es una excepción
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 26 de Junio de 2025 | 17:07h

España se enfrenta desde este sábado 28 de junio a la primera ola de calor del verano 2025, un episodio que se adelanta al calendario habitual y que presenta condiciones especialmente intensas. Según Mar Gómez, doctora en Físicas y jefa de meteorología en ElTiempo.es, el fenómeno se prolongará al menos hasta el martes 1 de julio, dejando temperaturas anómalamente altas, noches sofocantes y tormentas puntuales que anticipan un verano largo y exigente.
Estas son las claves que explican por qué no se trata de una ola de calor cualquiera y qué implicaciones tiene para la salud, el medio ambiente y el futuro climático de España.
Llega la primera ola de calor del verano
Tras una jornada de martes marcada por tormentas intensas, pedrisco, rayos y fuertes rachas de viento, una masa de aire...
UNA MASA DE AIRE SAHARIANO Y UNA DORSAL POTENTE DISPARAN LAS TEMPERATURAS
El origen de este episodio extremo se encuentra en una conjunción de factores: una dorsal anticiclónica persistente sobre la península y una masa de aire sahariano que asciende desde el norte de África. Esta combinación provoca un ascenso generalizado de las temperaturas, tanto diurnas como nocturnas.
Se espera que los 40 °C se superen ampliamente en puntos del valle del Guadalquivir, Guadiana, Tajo y Ebro. En algunas zonas del sur peninsular, los termómetros podrían alcanzar los 45 °C entre el domingo 29 y el lunes 30 de junio, según previsiones actualizadas de la Aemet.
Además, el domingo por la tarde podrían producirse tormentas convectivas aisladas con fuertes rachas de viento, granizo y fenómenos meteorológicos localizados, especialmente en el interior peninsular, según advierte Meteored.
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La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha lanzado un aviso especial por ola de calor que afectará al...
JUNIO SE CONSOLIDA COMO MES DE OLAS DE CALOR
Aunque tradicionalmente las olas de calor se concentran en julio y agosto, este episodio comienza el 27 de junio, lo que marca un claro adelanto del calor extremo. Desde 1975 se han registrado más de 80 olas de calor en España, y solo nueve comenzaron en junio.
Mar Gómez advierte: "El calor extremo ya no espera a la canícula, se adelanta y gana terreno". Este fenómeno, que antes era excepcional, comienza a consolidarse como una tendencia del nuevo clima mediterráneo. Durante el fin de semana, las altas temperaturas afectarán a casi toda la península, salvo el noroeste y el litoral cantábrico.
UN MEDITERRÁNEO SOBRECALENTADO AGRAVA LA SITUACIÓN
Las aguas del mar Mediterráneo presentan anomalías térmicas de hasta +3 °C respecto a lo habitual. Esta situación actúa como un motor adicional del calor: añade humedad al ambiente, refuerza la sensación térmica y contribuye a que las noches sean aún más sofocantes.
A ello se suma la llegada de calima, polvo sahariano en suspensión, prevista desde el domingo por la tarde, que afectará especialmente a la mitad occidental peninsular y a Canarias. Este fenómeno agrava la percepción de bochorno, reduce la visibilidad y aumenta la inestabilidad atmosférica.
"El mar más cálido alimenta la atmósfera y prolonga los episodios de calor. Es una de las señales más claras del cambio climático", alerta Gómez. El Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) confirma que estas anomalías marinas están relacionadas con el calentamiento global y con el aumento de episodios extremos.
La Aemet activa un aviso especial por la primera ola de calor del verano
Un episodio de altas temperaturas desembocará en la primera ola de calor de este verano, que afectará a...
UNA ALERTA CLIMÁTICA, NO UNA PREDICCIÓN VERANIEGA
Este episodio no anticipa necesariamente un verano infernal, pero sí indica que los umbrales de lo que se consideraba “normal” han cambiado. Según los modelos estacionales de Copernicus y la Aemet, todo apunta a un verano más cálido de lo habitual en buena parte de la península.
Las temperaturas podrían mantenerse por encima de los 38 °C durante los primeros días de julio en el suroeste. También aumentarán las noches tropicales y tórridas, con mínimas que no bajarán de los 25 °C en varias zonas, especialmente en Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha. Esta situación impide el descanso nocturno y aumenta el riesgo de golpes de calor y complicaciones respiratorias o cardiovasculares.
La OMS recuerda que las olas de calor intensas pueden duplicar las tasas de mortalidad en personas mayores o vulnerables, por lo que es clave seguir las recomendaciones de protección frente al calor.
VERANOS MÁS LARGOS, ESTACIONES MÁS CORTAS Y CLIMA MÁS INESTABLE
El patrón climático está cambiando: los veranos se alargan, las primaveras son más breves y los otoños se vuelven irregulares. Mar Gómez lo resume así: "El calor extremo se cuela en semanas que antes eran de transición".
Desde el jueves 26 de junio, las temperaturas irán subiendo desde el suroeste hacia el resto del país. En comunidades como Castilla y León se prevé superar los 35 °C, mientras que en Baleares y el sureste peninsular se rozarán los 38 °C. Las grandes ciudades también se verán afectadas por el efecto isla de calor, que amplifica la temperatura en zonas urbanas densas.
Además del calor extremo, este nuevo clima favorece lluvias torrenciales, incendios forestales más virulentos y mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, como apunta el Observatorio de la Sostenibilidad.










