VÍDEO | Detenida una turista en s’Illot tras agredir a viandantes y causar destrozos en el coche policial
La mujer, de 25 años, también había denunciado horas antes a su pareja por un presunto caso de violencia de género en un hotel
Sergio Jiménez | Mallorca, 20 de Junio de 2025 | 12:30h
Agentes de la Policía Local de Sant Llorenç des Cardassar detuvieron la noche del miércoles a una turista de 25 años y nacionalidad irlandesa por un episodio de extrema agresividad en la vía pública, en s’Illot.
Los hechos se iniciaron tras una llamada de alerta que advertía de que una mujer, aparentemente ebria y muy alterada, estaba provocando disturbios en el interior de un restaurante y agrediendo a varios clientes. A la llegada de los agentes, la mujer se encontraba ya en la calle, increpando y golpeando a viandantes sin motivo aparente.
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AGREDIÓ A LOS AGENTES DURANTE SU DETENCIÓN
Durante la intervención policial, la detenida mostró una actitud extremadamente violenta y desafiante. Llegó a agredir a los agentes, quienes se vieron obligados a reducirla y detenerla por presuntos delitos de desobediencia grave, resistencia y atentado contra agentes de la autoridad.
Varios testigos presenciaron la escena y, tal y como muestran las imágenes, aplaudieron la actuación policial cuando la mujer fue finalmente introducida en el coche patrulla.
HABÍA DENUNCIADO A SU PAREJA HORAS ANTES
Uno de los aspectos más destacados del caso es que, según ha confirmado la Policía Local, esa misma tarde la mujer había sido víctima de un presunto episodio de violencia de género en un hotel de la zona. En aquel incidente, fue ella misma quien denunció haber sido agredida por su pareja, que resultó arrestado.
Durante el traslado a las dependencias policiales, la detenida logró colocarse las esposas por delante del cuerpo y comenzó a dar fuertes patadas contra la mampara del vehículo policial, causando daños visibles en el separador interior. Los agentes tuvieron que inmovilizarla para evitar más destrozos y posibles lesiones.
Una vez en comisaría, la mujer continuó con una actitud hostil y autolesiva, por lo que fue necesario activar a los sanitarios. Finalmente, tuvo que ser sedada ante el riesgo que suponía tanto para sí misma como para los propios agentes.








