Miles de personas protestan en Palma contra la masificación turística en Baleares
Algunos momentos de tensión marcaron el final de la protesta, con enfrentamientos verbales entre manifestantes y turistas en varias terrazas del centro de Palma
Alicia D. Romero | Mallorca, 15 de Junio de 2025 | 18:48h

Miles de personas —unas 30.000 según la organización, y alrededor de 8.000 según datos de la Policía Local y la Policía Nacional— han salido este domingo a las principales calles de Palma para denunciar la turistificación de las islas. La manifestación ha sido convocada por la plataforma Menys Turisme, Més Vida, en coordinación con otras movilizaciones en ciudades del sur de Europa, y se ha celebrado de forma simultánea en Ibiza.
La protesta ha estado protagonizada por vecinos y vecinas de distintos municipios de Mallorca, que han reclamado un modelo más justo, sostenible y equilibrado. El objetivo de la marcha ha sido denunciar los efectos negativos del turismo masivo, al que culpan de dificultar el acceso a la vivienda, colapsar los servicios públicos, degradar el entorno natural y expulsar a la población residente.
"HAY QUE PONER LÍMITES AL TURISMO Y CAMBIAR EL MODELO"
Antes del inicio de la manifestación, el portavoz de Menys Turisme, Més Vida, Jaume Pujol, ha explicado a los medios que la movilización busca defender "el derecho a una vida digna", y ha asegurado que "hace falta parar la turistificación, decrecer turísticamente y poner límites".
Pujol ha recordado que esta no es la primera vez que la plataforma convoca una protesta de este tipo. El 21 de julio de 2024 ya se celebró una manifestación similar, cuyas demandas —según denuncia— han sido ignoradas por el Govern balear. "Lo único que han hecho en estos meses ha sido un pacto y una mesa por la sostenibilidad", ha afirmado, asegurando que ambas iniciativas han fracasado y han sido abandonadas por los movimientos sociales que en su día las respaldaron. "Es una farsa", ha sentenciado.
El portavoz ha reclamado que se ponga fin a los pactos vacíos y se abra un diálogo real. "Se tienen que sentar a hablar y escuchar las demandas de esta plataforma y de toda la gente que ha salido hoy a las calles, procedentes de todos los pueblos de Mallorca", ha subrayado.
REIVINDICACIONES: ALQUILER VACACIONAL, CRUCEROS Y VUELOS
Entre las principales reivindicaciones planteadas por la plataforma destacan la prohibición del alquiler vacacional, la reducción del número de vuelos que llegan a las islas y el mantenimiento de la moratoria a los megacruceros. Sin embargo, Pujol ha matizado que el objetivo no se limita a aplicar "medidas sustanciales", sino a promover un "cambio de rumbo" en el modelo económico.
Según ha explicado, ese cambio debe hacerse desde el diálogo y sin dejar a nadie atrás, especialmente a los trabajadores del sector turístico. "Este decrecimiento y este nuevo modelo socioeconómico deben hacerse con pacto, poniendo a los trabajadores en el centro", ha insistido.
Pujol ha señalado que lo que se reclama es una diversificación de la economía balear y el abandono del actual "monocultivo turístico", al que acusa de explotar a la clase trabajadora, destruir el territorio, y erosionar la lengua y la cultura propias. "No supone ningún enriquecimiento para la mayoría de la población", ha afirmado. En su opinión, el modelo turístico actual "solo enriquece a un pequeño capital turístico, a unos pocos empresarios que se hacen de oro", mientras la mayoría de la ciudadanía vive "explotada por este sistema".
LA MANIFESTACIÓN REÚNE A 109 ENTIDADES Y CONCLUYE EN EL BORN
La manifestación ha comenzado a las 18.00 horas en plaza España y ha recorrido las calles Sant Miquel, plaza Mayor, Cort, Conqueridor y el paseo del Born. En total, 109 entidades sociales, culturales y sindicales se han adherido a la convocatoria, reforzando así el carácter plural del acto.
Durante la marcha se han exhibido pancartas con lemas como "Joves sense casa = Illa sense futur" (Jóvenes sin casa = Isla sin futuro), "Aquí vivimos personas, no posts de Instagram", "No quiero trabajar para mi casero" o "Llaves arriba, esto es un atraco". También se han visto carteles con mensajes críticos hacia los partidos políticos y sus líderes, como "En venta PP y Vox" o "En venta Marga Prohens".
El ambiente ha estado marcado por los cánticos, el sonido de silbatos y consignas como "Sense límits, no hi ha futur" (Sin límites no hay futuro), "No es turismofobia, es lucha de clase" y "No més creuers, SOS Residents" (No más cruceros, SOS residentes).
LECTURA DEL MANIFIESTO Y SOLIDARIDAD CON OTRAS LUCHAS
La marcha ha finalizado en el Born, donde se ha leído el manifiesto de la plataforma Menys Turisme, Més Vida. En él se han reiterado las principales reivindicaciones contra la turistificación y se ha expresado solidaridad con otros movimientos sociales que también luchan por "una vida digna para todos".
En concreto, se ha mostrado apoyo a los trabajadores del sector de la hostelería, que luchan por un convenio colectivo digno, y al colectivo educativo, que —según la plataforma— sufre "ataques hacia la lengua" por parte de los pactos entre el PP y Vox. "En Mallorca, en catalán", han reivindicado. También han tenido palabras de apoyo al pueblo palestino.
El manifiesto ha concluido con un llamamiento al Govern balear y a las instituciones públicas para que abandonen los "pactos inútiles" y escuchen a quienes "luchan día a día por una Mallorca mejor". La plataforma ha advertido de que, si no se atienden sus demandas, "habrá una ciudadanía combativa que luchará por un cambio en el modelo socioeconómico de nuestras islas".
ALGUNOS MANIFESTANTES INCREPAN A TURISTAS EN TERRAZAS
Durante los últimos compases de la protesta, se han producido algunos momentos de tensión. Un grupo de manifestantes ha increpado a turistas que se encontraban en las terrazas del Borne, provocando que muchos de ellos abandonaran el lugar.
Posteriormente, en la zona de plaza Juan Carlos I, se han vivido escenas similares. Algunos manifestantes se han encarado con turistas que permanecían en terrazas cercanas. En esta ocasión, los turistas decidieron no abandonar el lugar.
Ante esta situación, la Policía desplegó cordones de seguridad para evitar mayores incidentes. No se han reportado altercados graves ni detenciones.







