El turismo dispara la presión humana en Baleares
El número de turistas que visitan Baleares se ha multiplicado por 58 en los últimos 66 años
cronicabalear.es | Mallorca, 12 de Junio de 2025 | 10:14h

El último Informe Mar Balear confirma que Baleares es una comunidad esencialmente turística, con el turismo como principal motor económico: representa el 45 % del Producto Interior Bruto directo. Además, el 99,1 % de las plazas turísticas se concentra en municipios costeros, lo que evidencia la enorme presión sobre el litoral.
El número de turistas que visitan Baleares se ha multiplicado por 58 en los últimos 66 años, pasando de 320.000 visitantes en 1959 a un récord de 18,7 millones en 2024. Entre 2000 y 2024, el aumento medio ha sido de más de 376.000 turistas anuales. Si se mantiene esta tendencia, en 2050 Baleares podría superar los 28,5 millones de turistas al año.
RÉCORD HISTÓRICO DE PLAZAS TURÍSTICAS
En paralelo, las plazas turísticas legales han pasado de 14.609 en 1959 a 607.522 en 2023, multiplicándose por 41. Las viviendas de alquiler turístico han ganado protagonismo frente a hoteles y aparthoteles, especialmente en Formentera, donde representan el 47 % del total. En Mallorca es 1 de cada 4, en Menorca 1 de cada 3 y en Ibiza 1 de cada 5.
Baleares pulveriza un nuevo récord de presión humana
Baleares ha pulverizado en agosto un nuevo récord de presión humana, con 2.079.541 personas en las Islas el...
AUMENTA LA PRESIÓN HUMANA
El indicador de Presión Humana (IPH), que mide la población simultánea entre residentes y visitantes, refleja un crecimiento continuo. La media anual ha aumentado en 18.994 personas, alcanzando un récord el pasado 7 de agosto de 2024, con 2.079.541 personas a la vez en las islas, el valor más alto registrado hasta la fecha. Mallorca es la isla con mayor incremento, seguida por Ibiza y Formentera, y por último Menorca.
IMPACTO EN LA COSTA Y EN EL MEDIO MARINO
El aumento de la presión turística afecta directamente al ecosistema costero. Por ejemplo, cada bañista arrastra unos 34 gramos de arena al salir de la playa, lo que sumado a la retirada de posidonia durante la temporada alta, contribuye al deterioro del litoral. Este fenómeno, unido a la subida del nivel del mar prevista para finales de siglo, podría provocar la desaparición de la mitad de la superficie aérea de las playas.
La masificación también afecta a la fauna marina. Las cremas solares liberadas en el agua alteran los ecosistemas, el ruido submarino interfiere con especies como los delfines, y estudios recientes señalan que incluso las praderas de posidonia se ven afectadas por el ruido de las embarcaciones.
Por otro lado, la generación masiva de aguas residuales en verano satura muchas estaciones depuradoras (EDAR), que superan su capacidad y repercuten negativamente en la calidad de los vertidos al mar.
El informe pone de manifiesto que el crecimiento turístico, lejos de estabilizarse, sigue en ascenso. Con niveles récord de visitantes, plazas turísticas y presión sobre el entorno, Baleares afronta el reto de encontrar un equilibrio real entre economía, calidad de vida y sostenibilidad ambiental.








