El error más habitual al aplicarte el desodorante: reduce su efecto y puede irritar la piel
Uno de los errores más comunes es utilizar demasiado producto
Alicia D. Romero | Mallorca, 05 de Junio de 2025 | 09:21h

Mantener una buena higiene personal es clave para el bienestar diario, especialmente en entornos sociales. Sentirse limpio no solo mejora la autoestima, sino que también facilita una convivencia más agradable. Por eso, en países como España, ducharse todos los días es una costumbre muy extendida, a pesar de que los dermatólogos recomiendan espaciar ligeramente la frecuencia para proteger la piel.
LA IMPORTANCIA DE USAR BIEN EL DESODORANTE
Uno de los pilares de la rutina de higiene es el uso del desodorante. Su objetivo principal es evitar el mal olor en zonas propensas como las axilas, sobre todo durante los meses más cálidos del año o en situaciones de sudoración intensa. En el caso de los antitranspirantes, además, ayudan a mantener la zona seca bloqueando temporalmente las glándulas sudoríparas.
Sin embargo, no siempre aplicamos el desodorante de la forma adecuada. Y aunque parezca un gesto simple, cometer errores frecuentes puede reducir su eficacia e incluso provocar molestias en la piel.
CUÁNTO DESODORANTE ES DEMASIADO
Según explica Oliver Batiste, cofundador de la marca de desodorantes naturales Make Waves, uno de los errores más comunes es utilizar demasiado producto. “Cuando se usa un desodorante roll-on, lo ideal es aplicar entre dos y tres pasadas por axila”, aseguró en una entrevista para Express. Un uso excesivo no solo implica gastar más cantidad innecesariamente, sino que también puede alargar el tiempo de secado y causar manchas en la ropa.
REAPLICAR SIN LIMPIAR: UN FALLO HABITUAL
Otro fallo muy extendido es reaplicar el desodorante a lo largo del día sin limpiar previamente la zona. “Poner una nueva capa sobre la anterior puede reducir su eficacia y provocar irritaciones”, advierte Batiste. La acumulación de residuos puede obstruir los poros y generar molestias. La recomendación profesional es lavar suavemente las axilas con agua tibia o utilizar toallitas húmedas antes de volver a aplicarlo. Y siempre esperar a que la piel esté completamente seca antes de usar el producto de nuevo.
¿Te echas el desodorante después de la ducha? Error
A veces lo que parece obvio no resulta ser lo correcto. A lo largo de toda la historia de la humanidad, o al menos...
SUDAR NO ES MALO: EL CUERPO NECESITA TRANSPIRAR
Aunque muchas personas ven el sudor como algo incómodo, lo cierto es que cumple funciones fundamentales para el organismo. Transpirar ayuda a regular la temperatura corporal y favorece la eliminación de toxinas. En condiciones normales, el sudor no tiene olor. Sin embargo, en zonas como las axilas o la ingle, donde existen glándulas apocrinas, puede desarrollarse un olor más fuerte por la interacción con bacterias en la piel.
Es importante saber diferenciar entre una sudoración normal y una excesiva. En algunos casos, como durante la menopausia o en personas con hiperhidrosis, el sudor puede ser más abundante y requerir atención médica.
Una buena higiene corporal no implica necesariamente más productos o más frecuencia. Conocer la forma correcta de utilizar elementos básicos como el desodorante es clave para cuidar la piel y garantizar su eficacia.








