Detenida en Palma tras casarse con un anciano, maltratarle y robarle más de 500.000 euros
Le impedía mantener contacto con otras personas
Sergio Jiménez | Mallorca, 04 de Junio de 2025 | 14:03h

Agentes de la Policía Nacional en Palma han detenido a tres personas de una misma familia -una mujer y dos hombres- como presuntos autores de un delito de malos tratos en el ámbito familiar y otro contra el patrimonio, tras despojar a un hombre de edad avanzada de prácticamente todos sus bienes.
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía, los arrestados se habrían aprovechado de la situación de vulnerabilidad de un septuagenario para apropiarse de sus pertenencias, entre las que se encontraba una valiosa colección de monedas de oro valorada en unos 60.000 euros, así como diversas joyas y efectos de coleccionismo.
Además, extrajeron cerca de 300.000 euros de sus cuentas bancarias y 120.000 euros en efectivo correspondientes a su pensión, sumando un presunto expolio total próximo a los 500.000 euros.
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Los hechos comenzaron cuando el anciano contactó con la mujer, inicialmente para contratarla como asistenta o cuidadora. En apenas cuatro meses, ella se convirtió en su esposa y heredera universal, según los documentos firmados por la víctima. De manera progresiva, el hombre fue perdiendo la voluntad sobre sus actos y firmó todo tipo de documentos sin comprender las consecuencias.
AISLAMIENTO Y CONTROL TOTAL
Vecinos del anciano aseguraron a la Policía que desde que comenzó la convivencia con la mujer, la víctima solo salía de casa en silla de ruedas y siempre acompañado por ella o alguno de sus familiares. Además, le impedían mantener contacto con otras personas.
El caso dio un giro cuando, aprovechando un descuido de sus cuidadores, el hombre logró pedir ayuda a unas vecinas. Les explicó que le habían quitado el DNI, las tarjetas bancarias y que lo habían obligado a firmar documentos bajo coacción. Las vecinas acudieron a la Policía a presentar la denuncia en su nombre.
Tras abrirse la investigación, el anciano declaró a los agentes que había estado prácticamente encerrado en su propio domicilio, sin llaves ni acceso a sus bienes, y que simplemente firmaba lo que le indicaban sus supuestos cuidadores.
Pese a la denuncia, la mujer abandonó el domicilio días después y aprovechó su poder general notarial para sustraer los últimos 36.000 euros que quedaban en las cuentas del anciano.
La Policía Nacional mantiene la investigación abierta para esclarecer todos los hechos y determinar si hay más personas implicadas en el caso.








