Kiko Rivera toca fondo tras la comunión de su hija: “He perdido el control”
El DJ confiesa su crisis emocional en un comunicado en redes sociales y decide alejarse temporalmente para cuidar su salud mental
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 02 de Junio de 2025 | 16:54h

El pasado fin de semana, Kiko Rivera e Irene Rosales celebraron la Primera Comunión de su hija Ana en la parroquia de Santiago Apóstol de Castilleja de la Cuesta, Sevilla, el mismo lugar donde contrajeron matrimonio en 2016. La ceremonia contó con la presencia de familiares como Anabel Pantoja, Raquel Bollo y Cayetano Rivera. Sin embargo, destacaron las ausencias de Isabel Pantoja y su hija Isa Pantoja, lo que generó especulaciones sobre las tensiones familiares existentes.
Horas después del evento, Kiko Rivera compartió en su cuenta de Instagram un extenso mensaje donde expresó sentirse abrumado por las exigencias y cambios recientes en su vida. "He perdido el control. Y no me da vergüenza decirlo", escribió el DJ, admitiendo que las últimas semanas han sido un torbellino emocional.
Rivera señaló que ha estado presionándose demasiado, sin prestar atención a las señales de agotamiento de su cuerpo y mente. "Creo que he ido con el pie demasiado pisado al acelerador, sin darme cuenta de que el cuerpo y la mente también necesitan frenar", confesó. El artista también mencionó que, a pesar de sus esfuerzos por mantener una imagen positiva, se siente desbordado internamente.
DECISIÓN DE ALEJARSE TEMPORALMENTE DE LAS REDES SOCIALES
En su publicación, Kiko Rivera anunció su decisión de tomar un descanso de las redes sociales para enfocarse en su bienestar emocional. "Esto no es un adiós. No es un 'lo dejo todo'. Simplemente, necesito parar un momento", explicó, enfatizando la importancia de darse permiso para descansar y recargar energías.
El DJ también compartió que el día de la comunión fue especialmente duro emocionalmente, mencionando que algo dentro de él "se rompió un poco". Reconoció haber fumado un par de cigarrillos, a pesar de sus esfuerzos por dejar el hábito, como una forma de lidiar con la tensión acumulada.
Kiko Rivera concluyó su mensaje destacando la necesidad de ser real y honesto consigo mismo, en lugar de mantener una fachada de fortaleza. "Quiero ser real, no una fachada sonriente que aparenta", expresó. Su publicación ha generado una ola de apoyo por parte de seguidores y figuras públicas, quienes han valorado su valentía al compartir su vulnerabilidad.







