"El taxista que apareció apalizado en Palma atropelló a mi madre y se dio a la fuga"
Manuel Cáceres cree que la gente "tiene que saber lo que hizo"
Isaac Hernández | Mallorca, 02 de Junio de 2025 | 09:28h

Manuel Cáceres ha decidido hablar tras conocerse la brutal agresión a un taxista en Palma, que tal y como informó Crónica Balear, fue encontrado malherido tras ser encerrado en el maletero de su propio coche en la calle Eusebi Estada. Según relata Cáceres, la víctima del ataque fue el mismo hombre que, en 2012, atropelló a su madre y se dio a la fuga.
“El taxista atropelló a mi madre cuando cruzaba un paso de peatones y se dio a la fuga”, asegura. Su progenitora, de 67 años, resultó gravemente herida. "Los médicos pensaban que no saldría adelante. Entró al hospital con un 1 en la escala de gravedad, donde el 0 es fallecido. El médico solo me negó con la cabeza, dando a entender que no podían hacer nada por salvarle la vida", recuerda.
"Agreden" brutalmente a un taxista y lo dejan "tirado" en una calle de Palma
Un taxista denuncia haber sufrido una brutal agresión este sábado en Palma. El hombre asegura haber aparecido...
El suceso ocurrió el 30 de septiembre de 2012 a las 20:30 horas en la calle Manacor, a la altura del número 72. La mujer cruzaba por un paso de peatones cuando fue embestida por un BMW 318 que circulaba a gran velocidad. El impacto fue tan violento que la víctima salió despedida unos 15 metros y quedó inconsciente sobre el asfalto.
“El conductor se bajó del coche, pero solo para recoger una pieza que se le cayó. Después volvió a subir y se marchó”, relata el hijo. Fue una conductora que pasaba por el lugar quien asistió a la mujer y dio aviso inmediato al 112. Varias ambulancias del SAMU 061 y agentes de la Policía Nacional y Local de Palma se desplazaron de inmediato. La víctima fue trasladada en estado crítico al Hospital Universitario Son Espases. “La ambulancia tuvo que detenerse tres veces porque entraba en parada”, añade.
Los equipos médicos atendiendo a la mujer. |
LOS TESTIGOS FUERON LA CLAVE PARA IDENTIFICAR AL SOSPECHOSO
La colaboración ciudadana fue clave para identificar al autor del atropello. Un testigo observó el modelo del coche, y otro logró memorizar parte de la matrícula. Las pesquisas condujeron a un único vehículo con esas características. Cuando los policías acudieron a la vivienda del sospechoso, fueron recibidos por sus padres, quienes aseguraron que su hijo no se encontraba. Sin embargo, los agentes decidieron inspeccionar el garaje, donde hallaron el vehículo con signos evidentes del impacto.
“Encontraron huellas, pelos y fibras de la chaqueta de mi madre en el coche. No podía negarlo”, afirma Manuel.
El sospechoso se entregó días después. Prestó declaración ante la policía, que confirmó que tenía antecedentes por tráfico de drogas. Fue enviado a prisión provisional, aunque salió tras pagar una fianza de 10.000 euros.
EL JUICIO Y LAS SECUELAS
En 2017 se celebró el juicio. Manuel recuerda cómo, minutos antes de declarar, el acusado se le acercó junto a su abogado para pedirle disculpas. “No las acepté. Tuvo cinco años para hablar conmigo. Lo hizo cuando le vio la boca al lobo”, señala.
Las secuelas del atropello han sido devastadoras. “Mi madre tiene un 83% de discapacidad. Desde entonces sufre demencia, entre otras cosas. El neurólogo nos dijo que desde ese momento todo iría hacia abajo y así ha sido”.
Según su testimonio, la policía ya había recibido minutos antes del atropello varias llamadas que alertaban de un coche que circulaba de forma temeraria por la zona de plaza España, incluso invadiendo otro paso de peatones, en que las personas que estaban cruzando tuvieron que esquivar el turismo.
"LA GENTE TIENE QUE SABER LO QUE HIZO"
Al conocer que el taxista había sido víctima de una agresión, Manuel confiesa haber sentido empatía por su familia. “Sé lo que es tener a un ser querido grave en el hospital, no se lo deseo a nadie. Pero cuando vi comentarios como ‘pobrecito’ en redes sociales y declaraciones públicas defendiéndolo, pensé que la gente tiene que saber lo que hizo. Cada uno recoge lo que siembra. Creo en el karma, y le ha llegado”, concluye.









