El croissant no nació en Francia: así es la verdadera historia de este clásico del desayuno
Así se transformó un pan en uno de los productos más emblemáticos del mundo
Alicia D. Romero | Mallorca, 17 de Mayo de 2025 | 17:25h

El croissant es uno de los productos de panadería más reconocidos internacionalmente. Aunque muchos lo identifican de forma automática con Francia, su verdadero origen se remonta al siglo XVII en Viena, Austria.
Durante el asedio otomano de 1683, según una leyenda popular, fueron los panaderos vieneses quienes detectaron a los invasores mientras trabajaban de madrugada. Tras la victoria en la defensa de la ciudad, decidieron hornear un pan con forma de media luna (el símbolo del Imperio Otomano) como una forma de celebrar la victoria y ridiculizar al enemigo. Este pan de forma característica se convertiría con el tiempo en la base del actual.MARÍA ANTONIETA Y LA INTRODUCCIÓN DEL CRUASÁN EN FRANCIA
La historia dio un giro cuando María Antonieta, originaria de Austria y reina consorte de Francia tras su matrimonio con Luis XVI, introdujo esta pieza de bollería en la corte francesa. Se dice que, movida por la nostalgia de su país natal, quiso mantener el hábito de consumir este pan en el desayuno.
Sin embargo, el croissant tal como lo conocemos hoy (con masa hojaldrada y mantequillosa) no surgió hasta el siglo XIX, cuando los panaderos franceses perfeccionaron su técnica e hicieron una delicada pieza de pastelería.
En Francia, el croissant se transformó. Los panaderos franceses introdujeron el proceso del laminado de la masa, que consiste en intercalar capas de masa y mantequilla para lograr esa textura ligera, crujiente y aireada que hoy lo caracteriza. Esta técnica lo convirtió en un producto refinado, distintivo de la boulangerie francesa, y en una referencia de la repostería mundial.
DEL DESAYUNO FRANCÉS A LAS PANADERÍAS DE TODO EL MUNDO
A partir del siglo XX, el croissant cruzó las fronteras de Francia y se internacionalizó. Se convirtió en un clásico del desayuno en cafeterías y panaderías de todo el mundo, desde Europa hasta Asia y América Latina. Hoy existen múltiples versiones: rellenos de chocolate, jamón y queso, almendras, pistacho, crema, e incluso opciones veganas o sin gluten, adaptadas a las necesidades y gustos de cada cultura.
Más que un alimento, el croissant se ha consolidado como un símbolo de la gastronomía francesa y un icono de la pastelería internacional. Su historia (marcada por migraciones, guerras, reinas, innovación y tradición) lo convierte en un reflejo de la riqueza cultural de Europa.
TE PUEDE INTERESAR
Por qué muchas personas están poniendo papel higiénico en la nevera: el truco que funciona
Puede parecer extraño, pero cada vez más personas están incorporando un truco doméstico curioso y efectivo: colocar...
¿Toallas con olor a humedad? El truco casero para eliminarlos de una vez por todas
Con el paso del tiempo, es común que las toallas, aunque se laven con frecuencia, conserven un olor desagradable a...
Curiosidades sorprendentes sobre las frutas que quizás no conocías
Incluir frutas y verduras en la dieta diaria es fundamental para mantener una buena salud. Estos alimentos aportan...
Cuidado al calentar leche o agua en el microondas: la FDA advierte de un riesgo oculto
Una acción cotidiana como calentar agua o leche en el microondas puede implicar riesgos serios si no se toman las...











