Frank Cuesta lo confiesa todo: Ni tiene cáncer, ni es veterinario ni ha rescatado nunca animales
"He sido un personaje y se me ha ido yendo de las manos por un grave problema que tengo de mitomanía y ego", ha declarado él mismo
Marina J. Ramos | Mallorca, 13 de Mayo de 2025 | 12:39h

Frank Cuesta ha sorprendido este martes al reconocer públicamente que, efectivamente, muchas de las polémicas y las sospechas que le habían acechado en los últimos años son ciertas: ni padece cáncer, ni es veterinario, ni ha rescatado nunca animales. "Los animales del santuario son todos comprados", ha reconocido, tras acabar detenido en Tailandia hace apenas unas semanas por posesión ilegal de animales y tras la revelación de whatsapps por parte de uno de sus más estrechos colaboradores, en los que quedaba patente una actitud despectiva con respecto a los animales, llegando a reconocer que envenenaba perros. Ante tal escándalo, este martes el conocido presentador de televisión y supuesto animalista, ha sorprendido a toda España al confesar que casi toda su figura pública, construida durante décadas en televisión, no es más que un gran engaño.
Vestido con unas llamativas gafas blancas, sin apenas mirar a cámara y con un tono plano, Cuesta, de 53 años, arranca su declaración en un vídeo colgado en su cuenta de YouTube con una advertencia: "Es un vídeo muy duro de hacer, tengo que admitir algunas de las cosas que os estáis preguntando. Voy a leer el texto y ya está". Lo que sigue es una confesión en toda regla. "He de decir lo primero que he sido un personaje y poco a poco se me ha ido yendo de las manos por un grave problema que tengo de mitomanía y ego", reconoce. Unas palabras que marcan el tono de un testimonio donde admite parte de las acusaciones que durante los últimos años se le han atribuido, muchas de ellas investigadas y confirmadas por 'La Otra Crónica'.
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"NUNCA HE RESCATADO ANIMALES, HA SIDO TODO PARTE DE UN SHOW"
Uno de los puntos más delicados del vídeo es su relación con los animales, el eje central de su figura pública. "Ni soy veterinario, ni soy herpetólogo. Tengo conocimientos que no básicos de animales, pero tampoco son conocimientos profesionales", admite. Reconoce además que los animales de su santuario fueron comprados y no rescatados, como había asegurado durante años. "Podríamos definir que es más una granja de animales que un santuario", dice. Y va más allá: "Nunca he rescatado animales y ha sido todo parte de un show que poco a poco se me ha ido de las manos también", declara. En cuanto a las muertes de algunos ejemplares bajo su cuidado, reconoce que "la mayoría han sido por mi propia negligencia", aunque afirma estar haciendo esfuerzos para mejorar la situación y aprender de sus errores.
Estas revelaciones coinciden con la información recabada por 'La Otra Crónica', que consultó al Colegio de Veterinarios de Tailandia. Según esta institución, "Francisco Javier Cuesta Ramos nunca ha tenido una licencia profesional veterinaria en Tailandia". Además, al no ser ciudadano del país, no podría ejercer legalmente como tal. A estas declaraciones se suma una grabación en la que se escucha a Cuesta negociando la compra de animales con una traficante local. En el audio habla, por ejemplo, de una tortuga de las Seychelles que habría adquirido años atrás y se refiere en tono jocoso a futuras compras: "Ve a Safari World y mándame imágenes, porque podría comprarles algo. Pero no jirafas. No quiero jirafas, son muy caras. Quiero algo más pequeño. Diles que me manden animales baratos. Con tres piernas, sin cabeza... Tampoco patos, un pato me lo como".
DETENIDO HACE UNAS SEMANAS EN TAILANDIA
El vídeo también aborda una de las polémicas más sonadas en su trayectoria: su detención. Durante años, Cuesta señaló a distintas personas de su entorno como responsables de haberle denunciado. Pero ahora reconoce: "Con respecto a mi detención, ninguna de las personas que han sido señaladas tienen que ver con la misma. Yo tenía unos animales sin papeles legales en esos momentos y fue la denuncia anónima de una ciudadana tailandesa lo que alertó a las autoridades".
Este mismo martes, Cuesta ha tenido que comparecer ante la Justicia por un juicio contra su ex mujer, Yuyee, y el actual compañero de ella, Chris Korn, por supuesta vulneración del derecho al honor. Según ser ha publicado, no se descarta que esta comparecencia forme parte de una negociación para cerrar un acuerdo.
EL ESTAR ENFERMO DE CÁNCER, OTRO ENGAÑO
Cuesta también aclara una cuestión que había generado inquietud entre sus seguidores: su estado de salud. "No tengo cáncer. Llevo años tratándome de una mielodisplasia, pero no tengo cáncer", dice. Además, asume la responsabilidad de haber exagerado su situación: "Asumo mi responsabilidad de engañaros a todos y pido disculpas públicas por haberme aprovechado de tanta gente".
En un gesto que busca reconciliación, se dirige también a Chi, su antiguo colaborador: "Quiero disculparme públicamente con Chi y asumo completamente la responsabilidad del 'hate' que le cayó después de mi detención". Desmiente además que él gestionara el dinero del santuario: "En todo momento yo sabía cuánto dinero entraba en esa cuenta y fue mi idea que las transacciones entraran a través de una cuenta diferente". El vídeo termina con un mensaje directo en la descripción: "No es sarcasmo, es la realidad". Y añade: "Como parte del acuerdo, pido disculpas públicas y expongo claramente muchas dudas que la gente tenía. Mejor dejarlo claro aquí y seguir adelante".
Ante semejante confesión, las redes sociales han ardido. Una oleada de indignación ha sacudido desde primera hora de este martes 'X' -antiguo 'Twitter'-, con reproches y comparaciones de todo tipo, de cara a Cuesta.
¿CÓMO SE HIZO FAMOSO FRANK CUESTA?
Frank Cuesta se hizo conocido a principios de los 2000 gracias a su carisma y estilo directo frente a las cámaras, pero fue con el programa 'Frank de la jungla', emitido por Cuatro, cuando se convirtió en un fenómeno televisivo en España. En el espacio, recorría rincones de Asia mostrando animales salvajes y denunciando el tráfico ilegal de especies, todo ello con un lenguaje coloquial, lleno de exabruptos y un tono de aventura que conectó con el gran público. Su imagen de tipo duro, rebelde y aparentemente comprometido con la causa animalista le ganó miles de seguidores, hasta convertirse en una referencia mediática tanto por su faceta divulgativa como por su personalidad provocadora.








