¿Es realmente necesario ducharse todos los días? Un médico cuestiona este hábito común
Una reflexión médica y cultural pone en duda una de las rutinas de higiene más extendidas en todo el mundo
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 29 de Abril de 2025 | 15:58h

El doctor James Hamblin, autor del libro Clean: The New Science of Skin, defiende una rutina de higiene más simple y menos obsesionada con el uso excesivo de productos cosméticos. Sus declaraciones han generado debate sobre la frecuencia con la que debemos ducharnos y el impacto real de los geles y champús en la salud de la piel.
La pregunta sobre la frecuencia ideal para ducharse ha cobrado protagonismo en los últimos años, especialmente entre quienes buscan equilibrar el cuidado personal con el respeto al microbioma natural de la piel. Algunas personas siguen duchándose a diario como parte de una rutina de limpieza, relajación o control de olores, mientras que otras se plantean si es realmente necesario hacerlo tan a menudo.
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En este contexto, el médico estadounidense James Hamblin, profesor de salud pública en la Universidad de Yale y periodista en The Atlantic, ha propuesto una mirada crítica hacia las rutinas de higiene excesivas. En su libro Clean: The New Science of Skin (2020), y en una entrevista concedida a CNN, Hamblin revela que pasó cinco años reduciendo drásticamente su frecuencia de duchas, sin abandonar por ello su higiene personal.
UNA HIGIENE “MINIMALISTA” QUE NO DESCUIDA LA SALUD
Durante ese periodo, Hamblin no usó geles, champús ni productos cosméticos tradicionales, pero sí mantuvo prácticas básicas de limpieza, como lavarse las manos y la cara todos los días. Su enfoque, que él describe como una “higiene minimalista”, pone en duda el beneficio real de eliminar constantemente bacterias y microorganismos del cuerpo.
Según Hamblin, muchas de las bacterias que viven en la piel cumplen funciones protectoras, y eliminarlas con lavados excesivos y productos agresivos puede alterar el equilibrio del microbioma cutáneo. Esta alteración, explica, puede estar relacionada con problemas como dermatitis, piel seca, eccema o incluso acné.
UNA CUESTIÓN CULTURAL MÁS QUE MÉDICA
Para el médico, el acto de ducharse a diario responde más a normas sociales y culturales que a una necesidad médica real. “En la sociedad se siguen escuchando comentarios como ‘repugnante’ o ‘sucio’ hacia las personas que no siguen el estándar de ducha diaria”, afirma en su entrevista con CNN. No obstante, insiste en que la higiene no debe entenderse como la eliminación sistemática de toda bacteria del cuerpo.
Hamblin también hace una crítica directa a la industria cosmética: “No hace falta pagar más por geles o champús caros, porque la diferencia con los más baratos es muy poca”. Esta afirmación está respaldada por estudios como el del Consumer Reports, que ha demostrado que muchos productos de higiene personal de bajo coste ofrecen resultados similares a los de marcas premium.
EL MICROBIOMA CUTÁNEO, CLAVE EN LA SALUD DE LA PIEL
Diversas investigaciones científicas avalan esta visión. Un estudio publicado en Nature Reviews Microbiology destaca que el microbioma de la piel cumple un papel esencial en la regulación del sistema inmunológico y la defensa contra patógenos externos. El lavado excesivo, especialmente con productos antibacterianos, puede romper ese equilibrio y favorecer la aparición de irritaciones o enfermedades cutáneas.
Además, la American Academy of Dermatology recomienda adaptar la frecuencia del baño al tipo de piel, edad, nivel de actividad física y condiciones ambientales, en lugar de seguir una norma fija. Ducharse a diario no es perjudicial per se, pero hacerlo sin necesidad o con productos agresivos sí puede afectar la salud cutánea.








