Tráfico, la unidad con más riesgo de la Guardia Civil: 345 agentes muertos en servicio
Su historia está marcada por el sacrificio, el riesgo diario en carretera y una vocación de servicio que se transmite de generación en generación
EFE | Mallorca, 15 de Abril de 2025 | 09:56h

La mañana del 10 de abril de 2023, el agente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil Francisco Ramón Montes perdió la vida a los 53 años en una carretera de Turís (Valencia). Con su muerte, asciende a 345 el número de miembros de esta unidad que han fallecido en acto de servicio desde su creación, convirtiéndose en la especialidad con más bajas de todo el cuerpo.
En vísperas del mayor éxodo de vehículos del año en un breve periodo de tiempo, hemos conversado con responsables de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) para conocer de cerca el trabajo de los 10.000 agentes que patrullan las carreteras españolas.
El riesgo al que se enfrentan queda reflejado en los 345 fallecidos desde la fundación de la ATGC en 1959. Ese mismo año, la unidad sufrió su primera pérdida: Antonio Rodríguez Jiménez, un alumno de 29 años, murió en un accidente mientras realizaba prácticas en las pistas de entrenamiento de La Venta de la Rubia (Madrid).
MUERTES POR ACCIDENTES, TERRORISMO Y DELINCUENCIA COMÚN
Los agentes han perdido la vida no solo por accidentes de tráfico, sino también como víctimas del terrorismo —de ETA, GRAPO y FRAP— y de la delincuencia común.
Uno de los casos más trágicos fue el asesinato de José Antonio Pardines el 7 de junio de 1968 mientras regulaba el tráfico en la N-I a su paso por Aduna (Gipuzkoa), considerado como el primer atentado mortal de ETA.
El atentado más sangriento contra esta unidad ocurrió en la Plaza de la República Dominicana (Madrid), cuando un coche bomba acabó con la vida de 12 agentes que formaban parte de un convoy de alumnos del I Curso de Tráfico para guardias formados en la Academia de Baeza (Jaén).
En la memoria del cuerpo también están Juan Antonio Palmero Benítez y José Antonio Vidal Fernández, asesinados a tiros el 9 de octubre de 2004 en Castejón (Navarra) por el atracador de bancos Jaime Giménez Arbe, alias El Solitario.
LOS AÑOS MÁS NEGROS EN LA HISTORIA DE LA AGRUPACIÓN
Aunque la violencia dejó su huella, la mayoría de los agentes fallecieron por accidentes en carretera. Los años más trágicos fueron 1972, 1976 y 1997, con once víctimas mortales en cada uno.
Todos ellos están presentes en una línea cronológica instalada en el vestíbulo de la sede de la Agrupación en Madrid, donde se recuerdan sus nombres y los hitos de la unidad.
Allí también se exhibe una bandera española con los nombres impresos de los 332 fallecidos hasta ese momento, la cual fue portada en 2017 por el agente Antonio Salicio desde Saint Jean de Pied de Port (Francia) hasta Santiago de Compostela por el Camino de Santiago. Tres años después, Salicio también moriría en acto de servicio.
DÁMASO GUILLÉN, EL AGENTE QUE IMPIDIÓ UNA MASACRE
En abril de 2023, durante una prueba ciclista infantil en Pravia (Asturias), el agente Dámaso Guillén fue arrollado por un conductor que huía a bordo de un coche robado tras una reyerta. Dámaso no dudó en interponerse para frenar al fugitivo que se dirigía directamente hacia los niños, evitando así una tragedia mayor.
Su viuda, Ainhoa, lucha por salir adelante dos años después. "Hubiera sido una masacre, con niños y todo. Fue una acción heroica, salvó a muchos. Sé que están agradecidos de por vida y siempre le recordarán, eso me da mucha alegría", explicó.
Ainhoa lo define como un héroe: "Para mí y para mi hija, él era un héroe. También para mucha gente, porque era una persona muy especial. Le pedías cualquier cosa, a cualquier hora, y se mataba por dártela si podía. Era increíble".
LA INFANCIA MARCADA POR UN CASCO Y UNA MOTO
El 8 de septiembre de 2017, el agente Eusebio García murió durante la Vuelta Ciclista en Proaza (Asturias). Su hija Carla tenía 11 años y sus hermanos, 5. Fueron sus compañeros quienes les comunicaron la trágica noticia, entre ellos la capitán Mercedes, psicóloga del cuerpo.
"Me encantaba ver a mi padre en moto. Mi alegría era verlo llegar en moto y escuchar las historias que nos contaba, siempre con una sonrisa", relató Carla. "Su moto y su casco no eran solo herramientas de trabajo, son el paisaje de mi infancia".
A pesar de la tragedia, Carla nunca desarrolló miedo a las motos. Al contrario, hoy a sus 22 años estudia Psicología y se está sacando el carné A2, inspirada por la psicóloga que le ayudó en uno de los momentos más duros de su vida.
DE LA BMW R-27 AL BMW X3: LA EVOLUCIÓN DE LA FLOTA DE TRÁFICO
El vestíbulo de la sede de la ATGC también exhibe vehículos históricos, desde la mítica BMW R-27 de color negro hasta los últimos modelos como la BMW 1250 RT, diseñada específicamente para cuerpos policiales.
La verdadera joya de la colección, sin embargo, se encuentra en el segundo sótano del garaje. Allí descansa el legendario Renault R-10, con sus faros redondos, sirena, maletero frontal y motor trasero, que aún funciona con fuerza.
Desde el R-10 hasta el actual BMW X3 híbrido todoterreno, la flota ha evolucionado significativamente. A lo largo de los años, la Guardia Civil ha utilizado modelos como el Peugeot 407 y el Alfa Romeo 159, adaptándose a las necesidades de cada época.
Hoy, la Agrupación de Tráfico dispone de 2.100 coches y 2.200 motocicletas. Según datos cerrados a 31 de diciembre de 2024, estos vehículos han recorrido en total 7.868 millones de kilómetros: 3.120 millones con motos y 5.749 millones con coches.
En ese tiempo, los agentes han interpuesto 131 millones de denuncias y han realizado casi 27 millones de auxilios y servicios humanitarios, consolidándose como una pieza clave en la seguridad vial del país.
En Mallorca, en julio de 2015 falleció también un guardia civil de tráfico arrollado por una furgoneta cuando había acudido a asistir a las víctimas de un accidente en la autopista de Llucmajor.







