Denuncian abandono y precariedad en el servicio a personas con movilidad reducida en el aeropuerto de Palma
Las sillas y vehículos disponibles están sucios, deteriorados y superan la antigüedad máxima establecida en los pliegos técnicos
cronicabalear.es | Mallorca, 15 de Abril de 2025 | 11:48h

El Comité de Empresa del servicio PMR (Personas con Movilidad Reducida) del aeropuerto de Palma ha lanzado una denuncia pública sobre la crítica situación que, según aseguran, afecta directamente a miles de pasajeros vulnerables. Lejos de ser algo puntual, advierten de que se trata de un problema estructural derivado de la gestión de AENA y de las condiciones impuestas por la empresa adjudicataria ADELTE.
El personal denuncia que las sillas y vehículos disponibles están sucios, deteriorados y superan la antigüedad máxima establecida en los pliegos técnicos. Además, aseguran que deben trabajar en condiciones indignas. En muchas ocasiones, los propios acompañantes o trabajadores ajenos al servicio se ven obligados a empujar las sillas de ruedas ante la falta de personal.
PASAJEROS ABANDONADOS Y EXPUESTOS
Los usuarios con movilidad reducida, personas mayores y con otras necesidades especiales son, en muchos casos, abandonados durante largos periodos en puntos de espera sin supervisión. Algunos se ven obligados a desplazarse por su cuenta para no perder vuelos o conexiones, lo que pone en grave riesgo su seguridad.
Se han dado casos de personas mayores desembarcando solas tras más de 30 minutos esperando dentro del avión, en una situación de angustia e incertidumbre. “Hemos visto a usuarios llorar al llegar a destino, temiendo haber perdido maletas, autobuses, taxis o incluso a sus acompañantes”, denuncia el Comité.
PRECARIEDAD LABORAL EN AUMENTO
A pesar del incremento de pasajeros y de las necesidades del servicio, este año hay menos personal y menos horas contratadas que en 2024. Las obras en el aeropuerto agravan la situación, ya que las distancias internas son cada vez mayores.
Actualmente, la plantilla cuenta con unos 110 trabajadores con contrato fijo a jornada completa y unos 200 fijos discontinuos a jornada parcial. La empresa ya ha informado de que ningún trabajador fijo discontinuo estará a jornada completa este verano y que se contratará nuevo personal, lo que genera más precariedad.
Los empleados fijos discontinuos están trabajando actualmente jornadas de 6, 5 o incluso 4 horas al día. ADELTE, denuncian, abusa de la necesidad económica del personal al ofrecer aumentos de jornada o turnos adicionales sin apenas preaviso, presentándolos como “voluntarios” para ocultar la precariedad real. Esta situación está llevando a muchos trabajadores a abandonar el servicio.
CONSTANTE PRESIÓN Y CONSECUENCIAS EN LA SALUD MENTAL
La presión diaria está provocando crisis de ansiedad, bajas médicas frecuentes y conflictos internos entre compañeros. La empresa, según los trabajadores, es conocedora de esta situación y la explota, sabiendo que muchos empleados están desesperados por mejorar su salario.
El personal PMR se enfrenta diariamente a situaciones para las que no está preparado y ante las que ADELTE no ofrece soluciones:
Solo uno o dos operarios por turno para atender entre 300 y 400 pasajeros diarios en recogida de equipaje.
Solo uno o dos operarios para embarcar de 7 a 10 pasajeros en silla de ruedas.
Coordinadores realizando tareas operativas mientras también atienden a otros pasajeros como punto de información.
Llegadas a aviones con retrasos de hasta 50 minutos.
Pasajeros abandonados en cintas de equipaje o puntos de espera sin supervisión, una situación habitual desde hace años.
Acompañantes que deben empujar sillas o pasajeros obligados a caminar distancias largas para no perder vuelos.
Estas condiciones generan conflictos con los pasajeros y con personal de otras compañías. Los empleados del servicio afirman haber sufrido insultos, agresiones verbales e incluso ataques, todo por un servicio deficiente del que responsabilizan a ADELTE.
REITERADAS ADVERTENCIAS A AENA Y ADELTE
Todo lo anterior ha sido comunicado en numerosas ocasiones a AENA y ADELTE, pero ninguna de las dos entidades ha tomado medidas ni asumido responsabilidad alguna. Según el Comité, ni se cumple el pliego de licitación ni el reglamento europeo que regula estos servicios.
Hay trabajadores con discapacidad que no pueden soportar el maltrato y la presión sin que esto afecte emocionalmente. Otros se ven obligados a sobrepasar sus límites físicos. “No se respetan ni las necesidades del servicio ni la normativa laboral que protege a los trabajadores con necesidades especiales”, alertan.
DENUNCIAS Y ACCIONES REGISTRADAS ANTE LAS AUTORIDADES
El Comité de Empresa ha interpuesto varias denuncias formales:
3 denuncias ante Inspección de Trabajo, una de ellas por no adaptar el puesto de una trabajadora embarazada expuesta a vibraciones y ruido durante más de un mes.
2 intervenciones del IBASSAL, que obligó a detener el servicio y cambiar el modo de trabajo.
2 denuncias ante el TAMIB. En la última, ADELTE no se comprometió a garantizar la seguridad del personal.
Además, alertan de que han sido expuestos a:
- Grúas transportando maquinaria pesada sobre zonas de trabajo.
- Vibraciones, caídas de techo, goteras y ruido constante en oficinas.
- Traslados de personas mayores por suelos rotos, pasillos sin luz y condiciones higiénicas intolerables desde hace más de un año.
DESPIDOS INJUSTIFICADOS Y CLIMA DE MIEDO
En abril, tres trabajadoras fijas discontinuas fueron despedidas por “hechos imputables” ocurridos durante el verano pasado, a pesar de haber cesado en noviembre de 2024 y ser llamadas de nuevo para la temporada actual. Se enfrentan a despidos disciplinarios sin explicación ni indemnización, una práctica que ha generado miedo e inseguridad entre toda la plantilla.
Ante esta situación, el Comité de Empresa del servicio PMR en Palma solicita lo siguiente:
- Respeto a los pasajeros con movilidad reducida, garantizando personal y medios suficientes.
- Un cuadrante de rotación de días libres para todo el personal, no solo para los fijos a jornada completa.
- Jornada completa para los trabajadores fijos discontinuos de mayo a noviembre, dado el volumen de trabajo.
- Contratos mínimos de 6 horas, frente a los actuales de 4, que generan precariedad.
- Adecuación de contratos a las funciones reales, como regularizar personal de oficina contratado como operario. Según el Comité, el coste sería inferior a 1.000 euros anuales por contrato.
"NO PODEMOS SEGUIR EN SILENCIO"
“Somos conscientes de las posibles represalias de ADELTE, que ya ha actuado en el pasado con amenazas y castigos ante denuncias o quejas”, subraya el Comité. “Pero ante esta situación, no podemos seguir en silencio”.
“El servicio PMR no es un favor ni una cortesía. Es un derecho. Mientras se siga permitiendo este abandono, AENA y ADELTE serán responsables de cada minuto de sufrimiento innecesario que viven nuestros usuarios y nuestros compañeros”.







