Piden preservar el patrimonio militar del antiguo cuartel en Palma
ARCA reclama conservar al máximo los edificios históricos y dar al nuevo barrio una identidad basada en la memoria urbana
cronicabalear.es | Mallorca, 14 de Abril de 2025 | 11:29h

La Asociación para la Rehabilitación de los Centros Antiguos (ARCA) ha presentado alegaciones al plan de ordenación urbanística de Son Busquets, en Palma, con el objetivo de conservar el máximo posible de elementos del antiguo cuartel militar, entre ellos el edificio del mando, el calabozo, las viviendas de oficiales y diversas naves.
ARCA ha recordado que lleva alertando desde 2016 sobre la importancia histórica y patrimonial de Son Busquets, insistiendo en que no se trata de un solar vacío, sino de un cuartel de artillería que funcionó como una pequeña población en la que llegaron a vivir unas 1.000 personas. Según la entidad, algunos de los elementos del recinto están en buen estado de conservación y podrían integrarse en el nuevo desarrollo urbanístico.
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UN URBANISMO MODERNO DEBE INTEGRAR EL PASADO
En su comunicado, ARCA propone conservar lo máximo posible instalaciones como los hangares y naves, el edificio de mando, las viviendas para oficiales y suboficiales, así como la capilla, el polvorín, la gasolinera, el depósito de agua, parte del cerramiento con garitas de control elevadas en las esquinas, el patio de armas, la cantina y el calabozo.
La entidad considera que un urbanismo moderno y ecológico debería apostar por preservar la huella de la historia, dotando al futuro barrio de una identidad propia dentro de Ciutat.
PROPUESTAS PARA UNA INTEGRACIÓN PATRIMONIAL INTELIGENTE
Entre las propuestas concretas, ARCA pide que los nuevos edificios tengan alturas escalonadas y proporcionales a las construcciones ya existentes en el entorno. Solicitan también que el edificio de mando se conserve y se adapte como casal de barrio, además de mantener fragmentos del cerramiento original.
En cuanto al antiguo calabozo y las viviendas para oficiales y suboficiales, cuya entrada se sitúa en la carretera de Valldemossa, proponen reconvertirlas en pequeños apartamentos, adecuando su estructura para nuevos usos residenciales sin perder el valor arquitectónico.
ARCA propone que los garajes de los nuevos edificios y equipamientos tengan entradas desde las calles Sant Vicenç de Paül y Alfons el Magnànim para evitar el tráfico interior. Además, solicitan que la mayoría de las naves existentes se conserven y se reconviertan en lofts, y que la guardería prevista se ubique aprovechando algunas de las naves centrales.
También reclaman preservar la gasolinera, el depósito de agua y las garitas, ya sea in situ o mediante un traslado con criterios patrimoniales, garantizando un desmontaje y recolocación adecuados dentro del recinto. El patio de armas debería mantenerse como una gran plaza pública central, y los árboles existentes deberían conservarse en la medida de lo posible.
Por último, ARCA solicita que el proyecto urbanístico incluya un plan de paisaje que evite la proliferación desordenada de rótulos comerciales, luces y generadores, y que se controle la concentración de bares y restaurantes, con el objetivo de evitar un modelo como el del recinto de s'Escorxador, que consideran poco equilibrado para la convivencia ciudadana.








