El Consell da el primer paso para expropiar el Castell d’Alaró
La actualización del plan insular también regula parques energéticos y corrige errores urbanísticos
cronicabalear.es | Mallorca, 10 de Abril de 2025 | 17:00h

La aprobación inicial de la cuarta modificación del Plan Territorial Insular de Mallorca (PTIM) permitirá iniciar el proceso de expropiación del Castell d’Alaró, una joya patrimonial declarada Bien de Interés Cultural (BIC), con el objetivo de convertirlo en un equipamiento supramunicipal para la interpretación histórica, arqueológica y paisajística.
El pleno del Consell de Mallorca ha aprobado este jueves de forma inicial la cuarta modificación del PTIM. En ella se ha añadido una disposición adicional que califica el Castell d’Alaró como “sistema general supramunicipal en suelo rústico”, lo que permite iniciar el procedimiento para su expropiación.
El objetivo, según el texto, es garantizar la “protección del valor patrimonial, histórico, arqueológico, natural y paisajístico del lugar”, así como su conservación, restauración, interpretación y disfrute público. Esta calificación implica, además, la declaración de utilidad pública a efectos de la legislación sobre expropiación forzosa, aunque también se contempla la expropiación por interés social.
“Hoy damos un primer paso para que el Castell d'Alaró sea de todos los mallorquines”, ha destacado el conseller insular de Territorio, Fernando Rubio. Ha defendido la iniciativa como una medida para evitar la degradación de un “monumento emblemático” de la isla y ha subrayado que la expropiación se llevará a cabo conforme a la ley y con informes técnicos.
NUEVAS ZONIFICACIONES PARA PARQUES FOTOVOLTAICOS Y EÓLICOS
Además de la disposición adicional sobre el Castell d’Alaró, la modificación del PTIM tiene como eje central la nueva regulación para los parques fotovoltaicos de hasta cuatro hectáreas en suelo rústico. Según explicó Rubio, el texto reducirá en unas 9.700 hectáreas el área disponible para este tipo de instalaciones, al excluir aquellos terrenos que reciben ayudas de la Política Agraria Común (PAC). Así, se fijan 16.638 hectáreas disponibles, que deberán cumplir una serie de criterios paisajísticos: una altura máxima de cuatro metros y una distancia mínima de 500 metros respecto a núcleos urbanos. La regulación también se extiende a parques eólicos, instalaciones de biomasa y proyectos de autoconsumo compartido o colectivo.El documento aprobado este jueves incluye una instrucción técnica destinada a corregir 17 errores significativos detectados en la tercera modificación del PTIM. El objetivo, según el Consell, es evitar inseguridad jurídica y territorial.
Entre los errores se encuentra la falta de delimitación del dominio público marítimo terrestre en los planos, así como de las servidumbres de tráfico o protección de costas. También se corrige la reclasificación de las Áreas Naturales de Especial Interés (ANEI), que habían sido convertidas en suelo rústico común, y se contempla la ampliación del puerto de Alcúdia, junto a modificaciones en zonas urbanas consolidadas de varios municipios.
CRÍTICAS DE MÉS POR EL ALCANCE DE LA ZONIFICACIÓN
Durante el debate plenario, el portavoz de MÉS per Mallorca, Jaume Alzamora, ha cuestionado duramente el aumento de las hectáreas destinadas a parques fotovoltaicos. Según el Plan Director Sectorial de Energía de Baleares, bastarían 1.333 hectáreas para alcanzar los objetivos energéticos. Si se descuentan las 643 ya tramitadas, faltarían solo 690 hectáreas adicionales, muy lejos de las 16.638 planteadas por el Consell.Alzamora ha acusado al presidente insular, Llorenç Galmés, de querer “llenar Mallorca de placas” y ha criticado que la zonificación solo excluya un 2,5% de zonas y contemple un 11,8% de baja aptitud. Asimismo, ha tachado de “despropósito” el hecho de destinar 24.556 hectáreas a parques eólicos, una superficie similar a la del municipio de Manacor.
El portavoz ecosoberanista también ha advertido del impacto visual y ambiental de los parques eólicos. Ha señalado que los estudios técnicos utilizados por el Consell se basan en aerogeneradores de 80 metros de altura, cuando el documento inicial habla de un máximo de 50 metros. “Tendremos auténticos gigantes”, ha dicho, anticipando que los parques se ajustarán finalmente a los modelos más altos.
Además, ha denunciado que el 30% de las zonas de exclusión y baja aptitud estarían disponibles para estas instalaciones, lo que incluye municipios que prohíben expresamente estos proyectos en sus planeamientos urbanísticos, como Artà o Alcúdia.
Alzamora ha concluido que esta propuesta “atentará contra el suelo rústico de una forma aún más exagerada que la fotovoltaica”, alertando de la aparición de aerogeneradores “como setas” en el paisaje mallorquín.







