Un informe revele el peligro bajo el que está la Casa Real británica
Más de 500 acosadores han amenazado la seguridad de la familia real en los últimos tres años
Marina J. Ramos | Mallorca, 07 de Abril de 2025 | 07:03h

La monarquía británica no atraviesa su mejor racha. La opinión pública se ha mostrado especialmente crítica con el príncipe Guillermo, heredero al trono, tras tomarse unas vacaciones en un momento complicado para la institución. Mientras tanto, el rey Carlos III ha seguido cumpliendo con sus deberes reales, pese a haber sido ingresado de urgencia recientemente debido al tratamiento contra el cáncer que está recibiendo. La preocupación por la salud del monarca se disparó entonces, aunque afortunadamente ha podido reincorporarse a su agenda oficial, aunque con "pequeñas modificaciones".
Comunicado de urgencia del Palacio de Buckingham tras el ingreso del rey Carlos III
Hace poco más de un año trascendió que el rey Carlos III (76 años) había tenido que ser ingresado en una clínica...
Más allá del plano sanitario —que ya venía generando inquietud por la situación médica de Kate Middleton—, un nuevo informe ha sacado a la luz otro asunto delicado: en los últimos tres años, la Familia Real británica ha sido objetivo de más de 500 acosadores.
El dato, escalofriante, lo ha proporcionado el Centro de Evaluación de Amenazas Fijadas de la Policía Metropolitana de Londres. Según la institución, los oficiales especializados en la protección de la realeza han identificado a casi medio millar de potenciales acosadores en los últimos tres años. De ellos, 35 han sido clasificados como los más peligrosos. En comparación con los tres años anteriores, el número de casos de riesgo máximo ha aumentado en 24, mientras que la cifra total ha pasado de 433 a 480.
Pese al incremento, todos los individuos fueron detectados por el equipo de Protección de la Realeza y Especialistas de la Policía Metropolitana, cuerpo responsable de la seguridad tanto de la familia real como de sus residencias oficiales y de varios ministros del Gobierno. Según el documento, actualmente se vigila de cerca a entre 50 y 100 personas, ya que "podrían representar un riesgo significativo". En muchos de estos casos, se trata de individuos con enfermedades mentales y escasa experiencia, lo que hace que las amenazas o intentos de agresión no lleguen a concretarse, aunque sí obligan a activar protocolos de seguridad alrededor de los miembros de la familia real.
Dai Davies, exjefe del comando de protección real de la Policía Metropolitana, ha abordado esta cuestión públicamente. En declaraciones a The Mirror, ha explicado: "Desafortunadamente, siempre habrá personas perturbadas que quieran perjudicar a la Familia Real. La difícil tarea de la policía es determinar cuáles de ellas tienen los medios y la determinación para llevar a cabo cualquier plan". Davies también ha llamado la atención sobre la posibilidad de amenazas aún no detectadas: "Estos son solo los que se han puesto en conocimiento de las autoridades. Puede que haya muchos más acechando en la sombra. Es imposible que la policía esté completamente segura de eliminar a todas las personas que podrían querer perjudicar a la Familia Real".
ANTECEDENTES
Este tipo de incidentes no son nuevos en la historia reciente de la monarquía. Uno de los episodios más tensos ocurrió en 2021, cuando un joven de 19 años llamado Jaswant Singh Chail logró infiltrarse en el Castillo de Windsor armado con una ballesta. Según declaró tras su detención, su intención era "matar a la Reina". El joven, empleado en un supermercado de Londres, afirmó que fue incitado por su "novia", un chatbot de inteligencia artificial. Fue arrestado en virtud de la Ley de Salud Mental.
En febrero de 2023, Chail se declaró culpable de un delito de traición. Varios meses más tarde, el 5 de octubre, fue condenado a nueve años de prisión. Durante la sentencia, el juez Nicholas Hilliard coincidió con el diagnóstico del psiquiatra que lo atendía en el Hospital Broadmoor de Crowthorne, Inglaterra: "En su estado mental solitario, deprimido y suicida, habría sido especialmente vulnerable" a la incitación de un chat que él creía que podía ser un ángel.








