Indignación en un vuelo con destino Palma por vender grandes cantidades de alcohol a pasajeros en salida de emergencia
"Hemos estado más de media hora esperando a que viniera la Guardia Civil", critica uno de los pasajeros afectados
Marina J. Ramos | Mallorca, 06 de Abril de 2025 | 19:23h

Revuelo en un vuelo Crackovia-Palma de Ryanair este domingo por la tarde. Un grupo de entre 8 y 10 jóvenes, han aterrizado en evidente estado de embriaguez, provocando un incidente en el desembarque. "Hemos estado más de media hora esperando a que viniera la Guardia Civil", denuncia uno de los pasajeros afectados, quien denuncia la venta de alcohol a quienes ocupan las salidas de emergencia.
El incidente se ha producido cuando, al aproximarse la aeronave al aeropuerto de Palma, uno de los jóvenes se ha sentado en su asiento, ubicado en las primeras filas del avión, y al aterrizar "se ha levantado y, del cebollón que llevaba, se ha caído al suelo", relata el denunciante.
Recalca que todo el grupo de jóvenes conflictivos estaba sentado en salida de emergencia -donde recae en el pasajero la responsabilidad de abrir las puertas de presentarse adversidades-. Sin embargo, los trabajadores de la aerolínea han seguido vendiendo la ingente cantidad de bebidas alcohólicas que han ido demandando a lo largo del vuelo estos jóvenes. "Sobre todo botellitas de champán, en dos horas y media de vuelo la azafata ha hecho cinco o seis viajes para este grupo", describe el pasajero, quien dice no comprender por qué se aplican restricciones en estos asientos, pero sí se permite la venta de alcohol descontrolada.
"Han estado de pie todo el rato. No se han portado mal, pero han dado por saco", critica. La actitud de este grupo contrastaba con la de alumnos de un colegio de Mallorca, adolescentes, que viajaban en el mismo vuelo y que, pese a su edad, "no se les ha oído ni nada".
El pasajero que ha expuesto públicamente los hechos anuncia que interpondrá una queja formal.
NORMATIVA EN SALIDAS DE EMERGENCIA
Cabe señalar que no existe ninguna normativa internacional que prohíba expresamente la venta o consumo de alcohol a los pasajeros que viajan en las filas situadas junto a las salidas de emergencia. No obstante, las aerolíneas tienen la facultad de aplicar sus propias políticas internas, y es la tripulación de cabina quien, en última instancia, puede decidir si se restringe el servicio de bebidas alcohólicas en estos asientos por razones de seguridad.
Esto se debe a que los pasajeros ubicados en esas filas desempeñan un papel esencial en caso de evacuación. Están obligados a colaborar activamente con la apertura de la salida de emergencia y a facilitar el desalojo del resto de pasajeros en situaciones críticas. Por ello, se supone que deben mantenerse en condiciones óptimas tanto físicas como mentales durante todo el vuelo.
Las personas que ocupan estos asientos deben cumplir una serie de requisitos: han de tener una edad mínima (normalmente, 15 años), gozar de plena movilidad, y no pueden presentar limitaciones físicas ni auditivas que les impidan seguir instrucciones de forma rápida y eficaz. Además, deben comprender perfectamente las indicaciones de seguridad del personal de cabina, lo que implica dominar el idioma en el que se transmiten. También deben estar dispuestos a asumir la responsabilidad que conlleva sentarse en esa fila, algo que el personal suele confirmar de forma verbal antes del despegue.
Tampoco está permitido que personas encargadas de menores o acompañantes de personas dependientes ocupen estos asientos, ya que su prioridad en caso de emergencia sería otra. Del mismo modo, no deben estar bajo los efectos del alcohol, medicamentos sedantes u otras sustancias que puedan afectar su capacidad de respuesta.







