10 errores comunes que aumentan el consumo eléctrico de tu nevera
El frigorífico es el electrodoméstico que más energía consume en casa, pero pequeños cambios pueden ayudarte a ahorrar sin esfuerzo
Alicia D. Romero | Mallorca, 08 de Marzo de 2025 | 19:20h

El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más energía consume en el hogar, representando hasta un 22% del consumo eléctrico anual. Su funcionamiento continuo lo convierte en un factor clave en la factura de la luz. A continuación, te desvelamos diez errores habituales que incrementan su consumo y cómo evitarlos.
1. ADQUIRIR EL FRIGORÍFICO MÁS ECONÓMICO
Optar por el modelo más barato puede resultar costoso a largo plazo. Los frigoríficos menos eficientes consumen más energía, lo que incrementa la factura eléctrica. Elegir un modelo con alta eficiencia energética puede suponer un ahorro medio del 30% en el consumo de energía.
2. SELECCIONAR UN TAMAÑO INADECUADO
Un frigorífico demasiado grande consume más electricidad, especialmente si no se utiliza en su totalidad. Por otro lado, uno muy pequeño puede obligar a sobrecargarlo, impidiendo la correcta circulación del aire frío. Es esencial elegir un tamaño acorde a las necesidades del hogar.
3. INSTALARLO SIN ESPACIO SUFICIENTE PARA VENTILACIÓN
Colocar el frigorífico pegado a la pared o a otros electrodomésticos dificulta la ventilación adecuada, obligando al motor a trabajar más y aumentando el consumo energético. Se recomienda dejar aproximadamente 10 cm de espacio alrededor del aparato.
4. UBICARLO CERCA DE FUENTES DE CALOR
Situar el frigorífico cerca del horno, la estufa o expuesto a la luz solar directa incrementa su consumo, ya que debe compensar el calor adicional para mantener la temperatura interna.
5. AJUSTAR TEMPERATURAS EXCESIVAMENTE BAJAS
Configurar temperaturas más frías de lo necesario no mejora la conservación de los alimentos y aumenta el consumo energético. Las temperaturas recomendadas son entre 5 °C y 7 °C para el frigorífico y -18 °C para el congelador.
6. NO DESCONGELAR REGULARMENTE
La acumulación de hielo en el congelador incrementa el consumo de energía y reduce la eficiencia del aparato. Se recomienda descongelar el congelador al menos dos veces al año para evitar este problema.
7. DESCUIDAR LA LIMPIEZA DEL FRIGORÍFICO
Un mantenimiento deficiente puede provocar olores desagradables y proliferación de bacterias. Se aconseja limpiar a fondo el frigorífico cada seis meses, incluyendo las rejillas de ventilación y las juntas de las puertas.
8. NO APAGARLO DURANTE AUSENCIAS PROLONGADAS
Durante vacaciones o ausencias prolongadas, es recomendable vaciar y desconectar el frigorífico para ahorrar energía. Si esto no es posible, activar la función de vacaciones, si está disponible, puede ser una alternativa.
9. ORGANIZAR INCORRECTAMENTE LOS ALIMENTOS
Una disposición desordenada de los alimentos dificulta la circulación del aire frío y obliga al frigorífico a trabajar más. Además, abrir la puerta repetidamente en busca de productos aumenta el consumo. Mantener un orden lógico facilita el acceso y mejora la eficiencia energética.
10. INTRODUCIR ALIMENTOS CALIENTES
Guardar alimentos calientes eleva la temperatura interna del frigorífico, obligándolo a consumir más energía para enfriarse nuevamente. Es recomendable dejar que los alimentos se enfríen a temperatura ambiente antes de refrigerarlos.
Evitar estos errores comunes contribuye a un uso más eficiente del frigorífico, prolonga su vida útil y reduce el consumo energético, reflejándose positivamente en la factura de la luz.







