VÍDEO | Una mañana con el SAMU 061, a bordo del nuevo vehículo para grandes emergencias
Hace apenas unos meses que se ha incorporado en las Islas 'El Lima', un recurso logístico para apoyar a las ambulancias en las intervenciones más complicadas
Marina J. Ramos | Mallorca, 22 de Febrero de 2025 | 09:19h
"En la vida de una persona lo peor es cuando llega cuando aparece la enfermedad u ocurre un suceso inesperado", dice Diego Montoro, técnico de emergencias sanitarias del SAMU en Palma. El despliegue de todos los medios sanitarios es en estos casos crucial. Hay vidas en juego. Y el contexto en el que actúan Diego y sus compañeros de las ambulancias del 061 es difícil. Han de estar preparados para movilizarse cuanto antes en cualquier punto de la isla en el menor tiempo posible. Las emergencias no avisan: se suceden sin previo aviso desde paros cardíacos hasta, de tanto en cuando, incidentes más graves como incendios, derrumbes y demás accidentes con múltiples víctimas. Precisamente, para estar preparados de cara a catástrofes y sucesos de gravedad venideros, Baleares cuenta desde finales del año pasado con un nuevo vehículo especializado en la flota del SAMU: 'El Lima'. Crónica Balear ha acompañado durante una mañana a los técnicos en sus servicios para conocer de primera mano su funcionamiento sobre el terreno.
Aunque parece a simple vista una ambulancia, su interior se asemeja más al de un almacén con toda clase de material sanitario y herramientas para distintas intervenciones de los equipos. 'El Lima' es un recurso logístico que trata de dar apoyo a las ambulancias acercando hasta el lugar del suceso todo el ese material con el que no suelen contar las ambulancias por falta de espacio. "En nuestro servicio, el tiempo es vida. Cada minuto cuenta. Con 'el Lima' hacemos que todo ese tiempo que necesitamos para que los recursos del 061 estén disponibles se minimicen, por tanto hay más tiempo de recursos disponibles para atender a la población", explica Eloy Villalba, gerente del SAMU 061 en Baleares. "No somos pioneros en España, ya lo tienen desde hace tiempo en otras comunidades, como Madrid o Cataluña", recalca, aunque en las Islas su reciente implementación ha supuesto una novedad, esperada y, finalmente, recibida por los sanitarios con los brazos abiertos.
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Trabaja de 8:00 a 20:00 horas recorriendo toda Mallorca, durante todos los días de la semana. Crónica Balear se ha embarcado una mañana en 'El Lima', acompañando a los dos técnicos sanitarios Diego Montoro y Roberto Fuster, para conocer en primera línea la labor que realiza este nuevo servicio.
PRIMERA INTERVENCIÓN: INCENDIO SON ROCA
"En 'El Lima' cada día es totalmente diferente. Hay jornadas en las que no ocurre nada y no nos necesitan y días en los que se acumulan todos los sucesos y no paramos de asistirlos, de un punto a otro", advierte Roberto al subir al vehículo. El plan es que no hay plan. Se ayudará en lo que se necesite, si se necesita. El azar dirá qué depara el día. Pocos minutos después y aún en plenas presentaciones, se activa el operativo. A las 11:20 horas, la centralita del 061 les envía hacia el número 8 del carrer Cap Blanc, en la barriada palmesana de Son Roca. Han alertado de un incendio con una mujer herida.
Encienden las sirenas y emprenden la ruta. 'El Lima' se persona en el lugar en apenas cinco minutos. Ya se encuentra allí una ambulancia medicalizada y la Policía Nacional. Roberto y Diego se avituallan con el equipo antiincendios y material sanitario específico para la atención a quemados y suben, junto con los sanitarios de la ambulancia, al segundo piso. En el rellano, encuentran a una mujer con importantes quemaduras en el rostro, el cuello y los brazos. Muy alterada, explica que se le ha caído encima alcohol de quemar y teme la situación de su bebé, de poco más de un mes de vida y al que cogen en brazos entre dos vecinas y una amiga que han acudido a socorrer a la mujer. El ambiente es sumamente tenso. Se puede palpar la preocupación y el dolor de la madre. Tras tratar de calmarla, los sanitarios le aplican 'watergel' para intentar desinflamar las quemaduras y la cubren con una manta térmica.
Mientras la ambulancia traslada a la víctima hasta el Hospital de Son Espases, 'El Lima' se dirige a la base del 061 del polígono de Son Malferit, una nave industrial que sirve tanto a modo de aparcamiento para las ambulancias y demás vehículos del SAMU como de almacén, donde guardan todo el material y las herramientas de las que disponen. Sin embargo, la parada es breve. Vuelven a saltar las alarmas. Toca movilizarse de nuevo para encarar el segundo servicio del día.
SEGUNDA INTERVENCIÓN: LLEGADA PATERA
'El Lima' se dirige hacia el puerto de Palma, en concreto, al Dique del Oeste. Salvamento Marítimo ha interceptado en aguas cercanas a Formentera una patera con una treintena de inmigrantes a bordo, en la que alertan de la presencia de una mujer embarazada inconsciente. Pese a que la recepción sanitaria de los migrantes la gestiona la Cruz Roja por convenio en toda España, en casos graves actúa el 061. Ahora, ante el desconocimiento del estado de la víctima, la central moviliza a Roberto y Diego por si fuera necesaria una intervención complicada.
'El Lima' llega justo cuando la nave de Salvamento Marítimo acaba de atracar y los inmigrantes empiezan a desembarcar. La mayoría son jóvenes veinteañeros, hombres, aunque también desfilan por el puerto una chica y una mujer mayor. Vienen con lo puesto y, sobre todo, con el miedo y el desconcierto aún patentes en sus rostros. La Policía Nacional confirma el falso aviso. En el caso de Roberto y Diego, cuando un servicio resulta anulado es la mejor de las noticias.
"PRESENCIAS LO MEJOR Y LO PEOR DE LA SOCIEDAD"
"Lo mejor de este trabajo es la ayuda al ciudadano, la asistencia a toda aquella persona que requiere en un momento difícil. Y lo peor...indudablemente también te encuentras con situaciones feas, complicadas. Presencias lo mejor y lo peor de la sociedad", subraya Diego Montoro. Como técnico de emergencias, vive en contacto diario con situaciones límite.
"Hay una variedad inmensa de reacciones. El paciente siempre tiene un agradecimiento", apunta, pero también hay familiares que provocan conflictos e incluso hay gente que no tiene ningún tipo de reparo ante el morbo. "Me he llegado a encontrar en plena intervención con personas totalmente encima de nosotros, solo para ver la situación. Incluso teniendo instalada la carpa para tapar a la víctima, algunos se asoman", critica Montoro.
Los niños siempre tocan de una forma más punzante en general a la mayoría de profesionales. Además, a Diego le duelen sobre todo aquellos incidentes "cuando hay algún fallecido y empieza a llegar la familia. Ves lo que supone la pérdida...se me hace muy duro". Además del vaivén constante y la falta de rutinas, entre otros aspectos que hacen de su oficio un arduo trabajo es la carga emocional que acarrea presenciar tragedias a diario: "Para todo trabajo hace falta tener un algo y en este es importante. Los años de experiencia -asegura- te van dando un aplomo, pero hay que valer". Pese a todo, Diego se mantiene firme en su pasión y compromiso: "Me quedo con la ayuda, con aportar en esta sociedad, con servir".








