El acusado de incendiar su casa en Palma con su mujer y su hijo dentro alega que iba "muy borracho"
Asegura que prendió la manta que originaría el fuego de manera accidental con un cigarro
cronicabalear.es | Mallorca, 13 de Febrero de 2025 | 12:02h

El acusado de incendiar su casa en Palma con su mujer y su hijo dentro en diciembre de 2023 ha alegado que iba "muy borracho" y que prendió la manta que originaría el fuego de manera accidental con un cigarro.
El juicio que en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial se celebra contra este hombre ha quedado este jueves visto para sentencia tras la declaración del acusado, que pidió declarar el último, la práctica de la prueba pericial y documental y los informes finales de las partes.
El hombre, que desde el momento de los hechos está en prisión provisional, ha respondido únicamente a las preguntas de su abogado y ha negado que antes de originarse el incendio zarandeara su mujer y la amenazara con prender fuego a la casa.
Sí que ha reconocido que llegó a la casa "muy borracho" y que tras discutir con su pareja por el volumen de la música tuvo lugar el incidente del cigarrillo.
Según ha apuntado, la manta era sintética y se prendió por la ceniza encendida que cayó sobre ella. Según su relato, fue la mujer la que sofocó el pequeño humo y dejó la tela sobre el sofá antes de abandonar el domicilio con el niño.
En ese momento, ha seguido, dando por supuesto que la manta estaba perfectamente apagada y como se encontraba muy mal "y con ganas de vomitar" por la gran cantidad de alcohol que había ingerido, se fue al baño. Al regresar a la estancia, minutos después, se encontró con el sofá en llamas y, paralizado por el miedo, salió de la vivienda gritando que había fuego, aunque nadie escuchó su llamada de auxilio.
El hombre fue finalmente detenido frente al inmueble y ha negado que tratara de huir o de esconderse. El acusado se ha mostrado arrepentido de los sucedido y ha lamentado los daños ocasionados a los vecinos, "con lo que se llevaba muy bien", y a los policías que resultaron heridos.
En el ejercicio del derecho a la última palabra, el hombre ha vuelto a mostrarse arrepentido y ha pedido perdón. "Fue un accidente, yo no quería prender fuego a la casa. Me asusté y salí y cuando quise explicar lo que pasó a los policías, no pude explicarme porque no hablaba bien español y me detuvieron", ha afirmado.
El juicio ha quedado este jueves visto para sentencia con Fiscalía manteniendo la petición de 13 años de prisión por un delito de incendio, aunque rebajando las indemnizaciones iniciales y reclamando el pago de algo más de 4.000 euros a la propietaria del piso incendiado por varios meses de renta que dejó de percibir, y unos 5.000 euros a la comunidad de vecinos por los daños en las zonas comunes.
En su informe final, la representante del Ministerio Público ha señalado que durante la vista ha quedado acreditado el delito de incendio, así como los malos tratos hacia su pareja, y los delitos de lesiones que sufrieron un vecino nonagenario y policías nacionales que asistieron a este hombre. Fiscalía rechaza igualmente el atenuante de haber actuado bajo los efectos del alcohol, considerando que ningún testimonio lo ha acreditado.
La defensa, por su parte, reclama la libre absolución o que, en todo caso, el hombre sea condenado por un delito de incendio por imprudencia, al admitir que quemó la manta estando borracho "y haciendo el tonto", pero entendiendo que en ningún caso el procesado pretendiese prender fuego a la vivienda. Según el letrado, esta supuesta intencionalidad sólo se ha apuntado por referencias y sin la existencia de testigos directos.
RIESGO BAJO
La última sesión de la vista oral ha comenzado con las declaraciones periciales de un bombero y un agente de la policía científica. Este último se ha referido al informe que realizó al día siguiente de los hechos en el que apuntaba a un "riesgo bajo" para las personas, contraviniendo lo apuntado por policías que depusieron en otra sesión y que participaron en el rescate al anciano de la vivienda contigua y que aseguraron que temieron por sus vidas.
Este agente ha justificado la calificación de riesgo bajo en la ausencia de personas en la vivienda incendiada --acusado y víctimas habían salido-- y a la disposición de las viviendas en el bloque.
Según este agente, corrieron más riesgos los policías forzando la puerta del vecino, que si el hombre hubiera esperado la llegada de los bomberos. "Se pusieron en un riesgo evidente", ha afirmado un bombero en la misma línea.
Según estas periciales, el incendio se habría originado por una combustión lenta de la manta que había sido depositada sobre el sofá y en contacto con las espumas tras haber sido aparentemente sofocada tras el primer conato.
Según los informes redactados en aquel momento y siguiendo también el relato de la mujer, la manta, de material sintético, se prendió fuego y, tras sofocarla ella misma con las manos, la depositó sobre el sofá, único foco detectado en las inspecciones posteriores.







