El autor del doble crimen de Sa Pobla estaba tranquilo y bromeando poco antes del asesinato
El padre de la mujer ha confirmado los episodios anteriores de maltrato del asesino confeso hacia su hija
EP | Mallorca, 23 de Enero de 2025 | 10:46h

El padre de Warda, la mujer que junto a su hijo murió en Sa Pobla a manos de su pareja en mayo de 2021, ha afirmado que poco antes del crimen habló con el que sería su asesino y que estaba "tranquilo y bromeando".
El juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Palma contra el asesino confeso de su mujer embarazada y su hijo en mayo de 2021 en Sa Pobla (Mallorca) sigue este jueves con más declaraciones testificales, entre ellas, familiares de las víctimas.
El primero en comparecer ha sido el padre de la mujer, que ha confirmado los episodios anteriores de maltrato del asesino confeso hacia su hija y que ha llegado a decir que en una ocasión "le arrojó un plato a la cabeza" durante una discusión, un episodio que, según ha añadido después la madre, habría tenido lugar sólo unos días antes del crimen. Ha señalado que él la golpeaba cuando ella le recriminaba que fuera con mujeres y que uno de estos capítulos de violencia desembocó en un proceso judicial en Manacor.
Estas discusiones también las han confirmado otros testigos, entre ellos, un hermano de Warda, que también ha revelado episodios de violencia sexual, como la obligación de practicar sexo anal. El hermano ha situado en el año de 2012 el inicio de las situaciones de maltrato.
El padre, por su parte, ha apuntado incluso que en 2018 vio a su hija con moratones y heridas fruto de las agresiones. "Warda no podía decir ni mu en casa. Si hablaba, le pegaba. Era un monstruo", ha apuntado en otro momento del interrogatorio, insistiendo en que el mismo acusado admitió ante su padre haber pegado a su hija.
La pareja no se separó, según ha recordado, porque el acusado le pedía perdón para poder volver a casa y por las influencias de la familia del procesado.
El progenitor, además, ha explicado que sobre las 22.00 horas del 16 de mayo --pocas horas antes del crimen-- estuvo hablando por teléfono con el acusado, que le decía que todo iba bien y que no mostraba signos de estar ebrio, y con su hija.
Al día siguiente de los hechos, intentó, ya sin éxito porque el teléfono estaba apagado, volver a hablar con su hija, porque estaba embarazada y un poco enferma. El teléfono del procesado sí que daba tono, pero nunca contestó. Le intentó llamar unas diez veces.
El hombre ha desmontado igualmente la versión del acusado de que desconocía que su mujer estaba embarazada explicando que fue el propio sospechoso el que comunicó a la familia el embarazado y el que pidió que su madre se trasladara a Mallorca desde Valencia para cuidarla durante el Ramadán.
Sobre el supuesto consumo de drogas del asesino confeso, el padre ha afirmado que sólo tenía sospechas. "Si hubiera sabido que era consumidor, en ningún momento le dejo con mi hija", ha señalado.
El padre de Warda ha revelado durante el juicio que alguien del entorno del procesado se puso en contacto con la familia para ofrecerle dinero, si lo necesitaban, y para trasladarle las peticiones de perdón, que el progenitor rechazó. "¿Qué harías si fuera tu hija?", ha recordado que respondió.
La sesión de este jueves de la vista con jurado ha seguido con la declaración de la madre y abuela de las víctimas, que ha tenido que ser asistida por un intérprete de bereber.
Al inicio de su declaración, mientras la presidenta del Tribunal, Samantha Romero, ha tenido que advertir a la mujer de que tenía que responder sólo a lo que se le preguntara después de que, según ha apuntado el intérprete, cuando se le estaba explicando que comparecía como testigo y que tenía la obligación de decir la verdad, la mujer ha comenzado a contar que el sospechoso pegaba a su hija.
La sesión se ha interrumpido por problemas con la conexión telemática con el intérprete y entre las quejas por la deficiente prestación del servicio por parte de la magistrada.
NI UN CERDO HARÍA ESO
La vista se ha retomado con las declaraciones como testigo de los hermanos de Warda, que se han reafirmado en el maltrato que su hermana sufría a manos de su marido.
"Se comportaba como si fuera el alcalde de la casa", ha dicho uno de ellos. El hombre ha insistido en las vejaciones que sufría la mujer --llegó a escupirle en algún momento, según ha afirmado-- aunque no llegó a imaginar el trágico desenlace cuando su hermano le hizo conocedor de los mensajes que el sospechoso le había enviado. "No podía ni imaginar que llegara a matarla. Ni un cerdo haría eso", ha indicado.
Se refería a los mensajes que el otro hermano había recibido por parte del procesado y en los que les decía que "fuera a recoger a Warda, que estaba tirada y encerrada en la casa". Fue este hermano, que estaba en Valencia, el que alertó a su otro hermano para que fuera al domicilio.
Los dos hermanos han confirmado que el asesino confeso ejercía continua presión y control sobre la víctima y que había sospechas de que el acusado consumía drogas por los elevados gastos.
Uno de ellos ha explicado que durante un tiempo convivió con su hermana, pero que al regreso del procesado, abandonó la vivienda porque "no lo podía ni ver" y "le tenía asco".
Al término de su interrogatorio, uno de los hermanos ha pedido poder dirigirse al acusado, aunque la magistrada-presidenta no se lo ha permitido. El tío de Warda, también a su salida de la sala, ha intentado dirigirse al procesado, oculto tras un biombo.
UNA MUJER EMPODERADA
En la sesión de este jueves ha comparecido igualmente como testigo la trabajadora social que atendió a la víctima en el Ayuntamiento de Sa Pobla, que ha afirmado que observó a "una mujer empoderada" cuando el acusado no estuvo en su vida y que detectó un empeoramiento de su estado, precisamente, cuando el hombre regresó a su vida y se quedó embarazada.
La trabajadora social se ha referido a "pequeños altercados" e igualmente a las discusiones por cuestiones económicas y a las sospechas de la mujer de que la necesidad del dinero venían motivadas por el consumo principalmente de alcohol, pero también de drogas.
En la misma línea se ha expresado al psicóloga del Ayuntamiento de Sa Pobla que trató a Warda un mes antes del crimen. La profesional ha relatado experiencias violentas del pasado y el deseo de la víctima de salir de un matrimonio en el que "no estaba a gusto". "Era una chica jovencita que estaba teniendo una vida muy dura", ha añadido.
PRISIÓN PERMANENTE REVISABLE
El hombre está acusado de dos delitos de asesinato y uno de aborto y se enfrenta a una petición de condena a prisión permanente revisable.
Los hechos se remontan al 16 de mayo de 2021 cuando en el transcurso de una discusión con su mujer, que estaba en torno a la semana 20 de gestación, el hombre habría propinado un fuerte golpe en la cabeza con un cincel a la mujer y la habría estrangulado hasta matarla a ella y al bebé en gestación. Todo esto, en presencia del hijo de ambos, de siete años, a quién también habría estrangulado hasta acabar con su vida.
El juicio con jurado sigue a lo largo de la semana con la práctica de más pruebas testificales y periciales.







