El consumo de tabaco cae a mínimos históricos en España
El 25,8 % de la población fuma a diario, mientras el uso de vapeadores se duplica desde 2018
cronicabalear.es | Mallorca, 03 de Diciembre de 2024 | 16:42h

El consumo de tabaco ha descendido al mínimo histórico en España, con un 25,8 % de la población de entre 15 y 64 años fumando a diario. Este dato refleja una caída de 8 puntos porcentuales respecto a la encuesta anterior. Además, solo el 36,8 % de esta franja de edad ha fumado en los últimos 12 meses. Sin embargo, en contraste con esta tendencia positiva, el uso de cigarrillos electrónicos y derivados del tabaco se ha duplicado desde 2018, alcanzando un 7,1 % de prevalencia en el último año.
ALCOHOL: LA SUSTANCIA MÁS CONSUMIDA EN ESPAÑA
La Encuesta sobre Alcohol y otras Drogas en España (Edades 2024), publicada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, revela que el 92,9 % de la población ha consumido alcohol alguna vez en su vida, y un 76,5 % lo ha hecho en el último año, consolidándolo como la sustancia más consumida en el país.
El 63,5 % de los encuestados bebió en el último mes, y más del 10 % lo hace a diario, siendo el grupo de 55 a 64 años el que lidera este hábito con un 15,9 %. Por otro lado, las borracheras han disminuido dos puntos desde 2022, con un 14,7 % de la población admitiendo haber sufrido una intoxicación etílica en el último año.
VAPEADORES: UNA TENDENCIA EN AUMENTO Y PREOCUPANTE
Los vapeadores y cigarrillos electrónicos han dejado de ser una rareza. En 2024, el 19 % de la población ha probado estos dispositivos alguna vez, frente al 6,8 % de 2018. En los últimos 12 meses, su uso pasó del 3 % al 7,1 %, y el consumo diario aumentó del 0,9 % al 1,3 %. Según Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, esta tendencia es preocupante, ya que muchos usuarios recurren a estos productos no para dejar de fumar, sino para recaer en el hábito.
HIPNOSEDANTES Y OPIÁCEOS: USO CONTROLADO PERO PERSISTENTE
Dentro de las sustancias legales, los hipnosedantes siguen siendo comunes, con un 27,4 % de la población habiéndolos usado alguna vez en la vida, aunque un 4,8 % de ellos lo hizo sin receta médica. Su consumo en el último año ha disminuido significativamente, con 257.000 usuarios menos respecto a 2022. Las mujeres destacan en el uso de analgésicos opioides, con una prevalencia total del 15,2 %, principalmente codeína y tramadol.
LAS POLÍTICAS ANTI-TABACO Y SU EFECTO POSITIVO
Joan Ramón Villalbí, delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, atribuyó la caída del consumo de tabaco a los cambios demográficos y al impacto de las políticas públicas. Destacó que el tabaquismo ha dejado de ser una moda entre los adolescentes y que el incremento de población extranjera, especialmente de mujeres procedentes de países donde fumar es menos habitual, ha influido en esta tendencia.
A pesar de los avances, el aumento en el uso de vapeadores y derivados del tabaco plantea un desafío. Villalbí subrayó que estos productos, aunque menos prevalentes que el tabaco tradicional, están siendo utilizados como puerta de entrada al tabaquismo, especialmente entre los jóvenes. Las políticas antitabaco, destacó, deberán adaptarse para abordar esta nueva problemática mientras se mantiene el enfoque en la reducción de las tasas de consumo de tabaco convencional.







