Un mes de la DANA en Valencia: Impacto político, económico y social del desastre
Se estima que serán necesarios al menos 31.000 millones de euros para la reconstrucción en Valencia tras la DANA
EFE | Mallorca, 29 de Noviembre de 2024 | 11:04h

El 29 de octubre de 2024, la provincia de Valencia sufrió un devastador episodio de lluvias torrenciales, con trenes de tormentas que afectaron las cuencas de los ríos Magro, Júcar, Turia y el barranco del Poyo.
Este último, que permanecía seco, pasó a transportar más de 2.000 metros cúbicos, causando desbordamientos que arrasaron con puentes, carreteras, casas y vías de tren, especialmente en Torrent y Paiporta.
La magnitud del desastre dejó un saldo de 222 fallecidos, con cuatro personas aún desaparecidas, y miles de habitantes de 75 municipios perdieron todo.
Se estima que serán necesarios al menos 31.000 millones de euros para la reconstrucción, según la Generalitat Valenciana.
Hoy, 20.000 profesionales continúan trabajando en las zonas afectadas, retirando 120.000 vehículos destrozados y extrayendo lodo de garajes, mientras las imágenes de devastación y solidaridad aún resuenan en la memoria colectiva.
GESTIÓN POLÍTICA DE LA DANA: CRÍTICAS Y MEDIDAS DE RECONSTRUCCIÓN
La gestión del desastre por parte de la Generalitat ha estado en el ojo del huracán, con críticas al president Carlos Mazón por mantener su agenda el día de la alerta roja y asistir al centro de emergencias Cecopi por la tarde.
Mazón ha acusado a la AEMET y a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) de falta de información adecuada, mientras que ambos organismos niegan estas afirmaciones.
El presidente Pedro Sánchez ha exigido la destitución de Mazón, mientras el PP lo defiende, reclamando que el Gobierno no haya asumido el mando.
Mazón, en cambio, ha asumido liderazgo en la reconstrucción, con una nueva vicepresidencia de Reconstrucción y una Conselleria de Emergencias. Además, Les Corts investigarán la gestión de las administraciones involucradas.
IMPACTO ECONÓMICO: PÉRDIDAS MULTIMILLONARIAS Y ERTE
Las inundaciones han causado daños directos valorados en 13.314 millones de euros en sectores clave como construcción, industria, transporte, agricultura y comercio minorista, afectando al 40 % de la población de la provincia.
La actividad económica en la Comunitat podría restar una décima al PIB nacional en el cuarto trimestre, según el ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
Hasta ahora, 27.000 trabajadores han sido incluidos en ERTE por fuerza mayor, mientras el Gobierno ha movilizado 16.000 millones y la Generalitat 400 millones para ayudar a las zonas damnificadas.
ALCANCE SOCIAL Y MEDIOAMBIENTAL: SOLIDARIDAD Y RECUPERACIÓN
La tragedia ha desatado una ola de solidaridad, con organizaciones como Cruz Roja y Save the Children apoyando a los damnificados, y ciudadanos colaborando desde el primer día.
Pese a los riesgos, la situación sanitaria se mantiene controlada, con casos aislados de gastroenteritis, legionela y problemas respiratorios.
El impacto medioambiental es significativo, destacando la contaminación de L’Albufera, donde se necesitarán 9,5 millones de euros para restaurar el humedal, arrasado por residuos sólidos y químicos que afectan su biodiversidad.
RECURSOS JUDICIALES: DENUNCIAS CONTRA LA GESTIÓN DE LA DANA
La gestión del desastre ha derivado en acciones legales, con denuncias dirigidas contra Sánchez, Mazón y otros responsables. En Valencia, los juzgados investigan nueve acciones legales relacionadas con presuntas negligencias de las administraciones públicas.
REVERBERACIONES EN CULTURA Y DEPORTE
El desastre afectó eventos clave como el Gran Premio de MotoGP, trasladado a Montmeló, y el Maratón de València, que ahora recaudará fondos para los afectados.
El sector cultural también ha sufrido, con 153 millones de euros en pérdidas, incluyendo miles de libros destruidos y daños en museos y bienes patrimoniales.







