Tras mil días de guerra, una cuarta parte de Ucrania está contaminada por minas antipersona
La cercanía del invierno añade otro nivel de dificultad para los ucranianos
EFE | Mallorca, 19 de Noviembre de 2024 | 06:49h

Casi la cuarta parte de Ucrania está sembrada de minas antipersonas, lo que la convierte en uno de los lugares más minados del mundo, según declaró este lunes Rosemary DiCarlo, subsecretaria general de la ONU para Asuntos Políticos, ante el Consejo de Seguridad, en una sesión celebrada al cumplirse mil días de guerra.
MENSAJE EN NOMBRE DE GUTERRES
DiCarlo transmitió su mensaje en nombre del secretario general, António Guterres, quien se encuentra participando en la Cumbre del G20 en Río de Janeiro.
La guerra en Ucrania ha causado no solo pérdidas humanas con 12.164 muertos y millones de desplazados (4 millones dentro del país y 6,8 millones en el extranjero), sino también una devastación masiva en las infraestructuras. Entre los hechos más impactantes destaca la destrucción de la presa de Kajovka, que ha tenido consecuencias graves para la agricultura, uno de los sectores clave de la economía ucraniana.
EDUCACIÓN Y SALUD EN CRISIS
Una generación entera de niños podría quedar sin acceso a una educación regular, ya que numerosas escuelas han tenido que adaptarse a la educación virtual o trasladarse a sótanos como refugio ante los bombardeos. Actualmente, se han contabilizado 1.358 escuelas destruidas o gravemente dañadas.
En el ámbito de la salud, la situación es igual de crítica. Los ataques han provocado la destrucción parcial o total de 580 establecimientos de salud, dejando víctimas entre el personal médico y paramédico.
COMBATES INTENSIFICADOS
Aunque mil días de guerra podrían sugerir un estancamiento, los combates se han intensificado drásticamente en octubre y noviembre, con algunos de los ataques más intensos desde el inicio del conflicto. Este fin de semana, Rusia lanzó 120 misiles y 90 drones contra infraestructuras clave, causando daños graves.
EL INVIERNO AGRAVA LA CRISIS
La cercanía del invierno añade otro nivel de dificultad para los ucranianos. Los ataques rusos han dañado gravemente la infraestructura energética, dejando a más de dos millones de personas con hogares afectados, lo que anticipa un invierno extremadamente duro.
Este panorama pone de manifiesto las consecuencias devastadoras y prolongadas de un conflicto que no muestra señales de resolución cercana.







