La fiscalía de Los Ángeles solicita la reapertura del caso de los hermanos Menéndez, condenados a cadena perpetua
"Creo que los hermanos han pagado su deuda con la sociedad"
EFE | Mallorca, 25 de Octubre de 2024 | 07:47h

La fiscalía de Los Ángeles solicitó este jueves la reapertura del caso de los hermanos Lyle y Erik Menéndez, condenados desde 1996 a cadena perpetua por el asesinato de sus padres, José y Kitty Menéndez, aunque la decisión final deberá tomarla un juez.
"Después de una revisión muy cuidadosa de todos los argumentos presentados, llegué a la conclusión de que están dentro de la ley y que una nueva sentencia es apropiada", informó el fiscal del distrito del condado de Los Ángeles, George Gascón.
El fiscal agregó en una abarrotada sala de prensa que recomendará este viernes a un tribunal su decisión de "eliminar la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional y condenarlos por asesinato".
POSIBLE CAMINO A LA LIBERTAD
La decisión de la fiscalía podría allanar el camino para la liberación de Lyle y Erik, sentenciados a cadena perpetua sin libertad condicional en una prisión cerca de San Diego. Si bien la recomendación del fiscal de distrito es relevante, será un juez quien decida el futuro de los hermanos en una vista programada para la última semana de noviembre.
"Creo que los hermanos han pagado su deuda con la sociedad", aseguró Gascón.
El pasado 3 de octubre, la oficina fiscal de Los Ángeles informó que estaban revisando nuevas evidencias de posible abuso sexual presentadas por los abogados de los hermanos Menéndez, incluyendo una carta en la que uno de los hermanos admitía ser víctima de abusos, y el testimonio de un trabajador de la empresa del padre que alega haber sido abusado por José Menéndez.
Si bien la fiscalía sostuvo en su momento que los hermanos cometieron los asesinatos, consideró revisar estas pruebas para evaluar si es necesaria una nueva sentencia.
EL CASO MENÉNDEZ
Los hermanos Menéndez fueron condenados en 1996 por planear y ejecutar el asesinato de sus padres el 20 de agosto de 1986 en su casa en Beverly Hills, utilizando escopetas compradas días antes.
Tras el crimen, Lyle y Erik, de 21 y 18 años en ese entonces, afirmaron haber encontrado los cuerpos de sus padres tras pasar la tarde fuera. Sin embargo, el caso cobró relevancia cuando los hermanos comenzaron a llevar una vida de lujos y excesos tras heredar la fortuna de su padre, lo que levantó sospechas en las autoridades.
Poco después, la novia del psicólogo de Erik alertó a la policía de grabaciones en las que ambos discutían y admitían su culpabilidad. La fiscalía argumentó que los hermanos buscaban heredar la fortuna familiar, aunque ellos afirmaron, y sostienen, que actuaron tras una vida de abuso físico, emocional y sexual por parte de su padre.
APOYO SOCIAL Y ATENCIÓN PÚBLICA
El abogado de los hermanos, Mark Geragos, destacó recientemente que en prisión los Menéndez crearon programas para ayudar a otros reclusos y formaron parte de la primera clase de prisioneros en obtener su título universitario. Estos logros podrían ser utilizados como argumento para la reapertura del caso por buena conducta.
La familia Menéndez también ha abierto un sitio en internet buscando apoyo para la liberación de los hermanos. El caso ha vuelto a captar atención pública este año tras el estreno de la serie de Netflix Monsters: The Lyle and Erik Menéndez Story, protagonizada por el español Javier Bardem en el papel de José Menéndez.







