Más de 70 infectados y 13 muertos por el aumento de la 'bacteria carnívora' en Estados Unidos
Las autoridades sanitarias instan a la población a evitar el contacto con el agua del mar, sobre todo si tienen cortes o raspaduras recientes
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 24 de Octubre de 2024 | 13:31h

Estados Unidos está en alerta ante el inusual aumento de contagios de la 'bacteria carnívora' (Vibrio vulnificus), que ha afectado principalmente a la costa este de Florida tras el paso del huracán Helene. El Departamento de Salud ha confirmado un total de 74 infectados y 13 muertes relacionadas con esta enfermedad. Citrus, Hernando, Hillsborough, Lee, Pasco y Sarasota son los condados con más incidencia.
La Vibrio vulnificus se encuentra en aguas costeras cálidas y entra en el organismo a través de heridas o cortes en la piel, por lo que supone un grave peligro para quien se exponga al agua tras los desastres naturales que ha provocado Helene. A pesar de que no es común, tiene una alta mortalidad: una de cada tres personas que se infecta, fallece. Los síntomas iniciales incluyen dolor localizado, fiebre, vómitos y, en casos graves, necrosis del tejido afectado, una condición conocida como fascitis necrosante.
Las autoridades sanitarias instan a la población a evitar el contacto con el agua del mar, sobre todo si tienen cortes o raspaduras recientes, además de recomendar el uso de calzado protector en playas. Se recomienda también no comer mariscos crudos, especialmente ostras y que las personas con sistemas inmunes especialmente vulnerables tengan mucho cuidado para evitar el contagio.
Si se sospecha de contagio, hay que actuar rápidamente, ya que el tratamiento con antibióticos temprano es crucial para aumentar las posibilidades de supervivencia.
El huracán Helene, que tocó tierra en el noroeste de Florida el pasado 26 de septiembre como categoría 4, dejó un rastro de devastación en seis estados del sureste de EE.UU., causando la muerte de 230 personas, la mitad de ellas en Carolina del Norte. El impacto de sus marejadas y lluvias intensas ha contribuido a la proliferación de la bacteria en las aguas de Florida, elevando los contagios a cifras alarmantes.







