Las lluvias excepcionales crean lagos en el desierto del Sáhara y resucitan un lago seco en Marruecos
"Es todo un ecosistema que ha resucitado"
EFE | Mallorca, 16 de Octubre de 2024 | 19:08h

Las lluvias fuertes y excepcionales que azotaron el pasado mes el Sáhara han creado lagunas de agua en medio de las dunas del desierto marroquí de Merzouga y han resucitado un lago seco durante más de cincuenta años en la provincia de Zagora.
Los chubascos tormentosos registrados a principios de septiembre, que causaron inundaciones, riadas y dejaron 18 muertos en el país, fueron "excepcionales" por la gran cantidad de lluvia, entre 50 y 250 milímetros, que cayó en muy poco tiempo.
Este fenómeno inédito ha causado la aparición de varias lagunas entre las dunas de la localidad turística de Merzouga, convertidas ahora en un atractivo para los visitantes, con palmeras semisumergidas en algunos casos.
13 KILÓMETROS DE AGUA EN MEDIO DEL DESIERTO
A unos 300 kilómetros al suroeste de Merzouga, en Zagora, una región formada en un 46 % por dunas, las excepcionales lluvias tormentosas e inundaciones que cayeron entre el 7 y 8 de septiembre resucitaron el lago Iriqui, de gran importancia ecológica para las aves migratorias que hacen la ruta entre Europa y África subsahariana.
El investigador especialista en análisis de satélites en la Universidad Ibn Tofail de Kenitra, Adel Mouman, explicó que descubrió la presencia del lago el 9 de septiembre al analizar imágenes del satélite Sentinel sobre el impacto de las inundaciones.
"La última vez que este lago tuvo agua fue en 1968. Cuando lo vi, contactamos de inmediato con los nómadas en la zona, que confirmaron la presencia de agua. Nos desplazamos allí el 15 de septiembre, y el 16 la universidad publicó el tema", detalla Mouman.
Un día después, la NASA publicó una imagen de satélite tomada el día 10 que muestra el lago y otros embalses de agua en la zona, comparando la foto con una de un año antes donde no se percibía agua.
LA RESURRECCIÓN DE CRUSTÁCEOS
Moumane califica la resurrección del lago como un "fenómeno excepcional". Señala que era casi imposible que el lago volviera a formarse, ya que el río Draa, que en el pasado alimentaba al lago, ha desviado su curso debido a la sequía. Ahora, el agua ha llegado al Iriqui desde el norte gracias al río Mhasser.
"Es todo un ecosistema que ha resucitado", añade Moumane, explicando que el agua ha permitido que vuelvan a la vida crustáceos como los triops, cuyos huevos pueden sobrevivir hasta 70 años en ambientes secos. También se espera el retorno de muchas aves migratorias, ya que en el pasado el lago era un lugar de nidificación para los flamencos.
IMPACTO ECOLÓGICO Y HUMANO
Por su parte, Mustapha Faouzi, director territorial de ANDZOA en Zagora, destaca que la resurrección del lago ha restablecido su valor ecológico, y su desaparición había disminuido el número de aves migratorias que retornaban a Europa. Especialistas en ornitología españoles también subrayan la importancia de este fenómeno.
"La rehabilitación del lago Iriqui es uno de nuestros objetivos principales por su importancia tanto ecológica como para el turismo científico", comenta Faouzi, añadiendo que el área cuenta con 130 especies vegetales.
Faouzi también señala que el lago tiene un impacto positivo en la población local, compuesta por nómadas y personas semi-sedentarizadas, cuya principal actividad es el pastoreo.
El Iriqui, que se encuentra en una zona aislada del desierto, seguirá siendo objeto de investigación por parte de la universidad de Mouman, que planea volver al lugar en los próximos días para comprobar si han regresado aves que llevaban 50 años sin visitar la zona.







