Saunas y crioterapia: ¿Pueden las terapias extremas alargar tu vida y mejorar tu salud?
Según varios estudios, este tipo de prácticas pueden reducir el riesgo de demencia, disminuir los niveles de depresión y mejorar la circulación, entre muchos otros beneficios
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 15 de Octubre de 2024 | 11:11h

En los últimos años, las terapias de calor extremo, como las saunas, y las de frío intenso, como la crioterapia, han ganado una gran popularidad por sus supuestos beneficios para la salud. Algunas investigaciones recientes sugieren que estas prácticas, que someten al cuerpo a situaciones de estrés controlado, pueden tener efectos en nuestra longevidad y bienestar general.
EL ESTRÉS POSITIVO Y SUS BENEFICIOS: EL CALOR EXTREMO
Los científicos llaman a este tipo de terapias "estrés positivo" o "hormesis", una respuesta en la que el cuerpo, ante pequeños desafíos controlados, activa mecanismos de reparación y adaptación que podrían mejorar la salud. Según la Dra. Rhonda Patrick, experta en longevidad, "nuestros cuerpos están diseñados para enfrentar desafíos intermitentes". Estudios han demostrado que la exposición regular al calor, como el uso de saunas, puede mejorar la salud cardiovascular, reducir el riesgo de demencia y disminuir los niveles de depresión?
El uso frecuente de saunas está asociado con una serie de beneficios. Un estudio realizado en Finlandia, país famoso por su cultura de saunas, reveló que aquellos que usaban saunas de manera regular tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar enfermedades cardíacas. El calor extremo promueve la dilatación de los vasos sanguíneos, mejorando la circulación y reduciendo la presión arterial. Para quienes no pueden realizar ejercicio debido a condiciones físicas, las saunas pueden ofrecer efectos similares a los de una rutina de actividad física ligera?.
LOS GRANDES BENEFICIOS DEL FRÍO EXTREMO: LA CRIOTERAPIA
Por otro lado, la crioterapia, que consiste en la exposición a temperaturas extremadamente frías durante periodos cortos, está siendo adoptada por atletas y personas en busca de una recuperación más rápida o una mejora en su bienestar. Se ha demostrado que la crioterapia reduce la inflamación, alivia el dolor muscular, y mejora el estado de ánimo al estimular la liberación de endorfinas.
Además, algunos estudios sugieren que esta exposición controlada al frío puede fortalecer el sistema inmunológico y ayudar a quemar grasa, ya que el cuerpo consume energía para mantener su temperatura interna?.
LA CIENCIA DETRÁS DE ESTE TIPO DE TERAPIAS EXTREMAS
Aunque estas prácticas parecen prometedoras, no todos los expertos están completamente de acuerdo. Algunos señalan que se necesita más investigación para comprender los efectos a largo plazo y la dosificación óptima de estas terapias. Sin embargo, la evidencia preliminar es alentadora, y cada vez más personas están recurriendo a estas técnicas en busca de mejoras en su salud y longevidad.
Las saunas y la crioterapia son generalmente seguras para la mayoría de las personas, pero siempre es recomendable consultar con un médico antes de comenzar. Estas prácticas pueden ser particularmente beneficiosas para personas con enfermedades crónicas que buscan alternativas a la medicina tradicional, así como para aquellos que desean mejorar su rendimiento físico o su bienestar emocional.
CÓMO INCORPORARLAS EN EL DÍA A DÍA
Para quien esté interesado en las terapias de exposición del frío o el calor extremo, algunas de las prácticas más fáciles para llevar a cabo en el día a día sin necesidad de gastarte cientos de euros son:
- Usar la sauna de una a tres veces por semana durante 15 o 30 minutos. Asegúrate de beber suficiente agua tanto antes como después y aprovecha ese tiempo para relajarte, meditar o practicar la respiración consciente, que te ayudará también a reducir el estrés.
- Para el frío, se recomienda darse baños de hielo llenando una bañera de agua fría con cubitos de hielo y sumergiéndote en ella durante unos 10 a 15 minutos. Aplicar compresas frías en áreas específicas del cuerpo después de entrenar también es una opción para reducir la inflamación y aliviar el dolor.
- Alternar entre agua caliente y agua fría mientras te duchas puede ser una manera de introducirte en este tipo de terapias corporales. Por ejemplo, puedes comenzar con 3 o 5 minutos de agua caliente y luego cambiar a fría durante 30 segundos y repetir el proceso entre 3 o 4 veces.







