Ryanair alerta a los pasajeros que vuelen con ellos a ciudades europeas
La compañía ha informado sobre un problema que están teniendo últimamente por culpa de los controladores aéreos
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 24 de Septiembre de 2024 | 13:21h

La situación en el cielo europeo está complicada para los pasajeros que vuelan con Ryanair. La aerolínea de bajo coste ha tenido que emitir una disculpa este mes de septiembre debido a una serie de retrasos en sus vuelos, que han afectado a un 12% de sus salidas. Esto se traduce en aproximadamente 65 vuelos que no han despegado a la hora prevista, generando frustración entre los viajeros.
La compañía ha señalado que la causa principal de estos retrasos se debe a la falta de personal en los controles de tráfico aéreo. En su sitio web, la aerolínea ha comentado que, a pesar de que los servicios de control no sufrieron interrupciones por las huelgas de controladores franceses durante el verano, su rendimiento sigue siendo insatisfactorio. "Los volúmenes de vuelos están un 5% por debajo de los niveles de 2019, pero aun así hay una reiterada 'falta de personal' que afecta el flujo normal de las operaciones", indicaron.
Además, la aerolínea irlandesa subrayó que estos retrasos no son un problema exclusivo de Ryanair, sino que están impactando a todas las aerolíneas europeas. En sus palabras: "Estos problemas continuos son inaceptables y deben ser atendidos con urgencia".
Ryanair no solo se ha quedado en las disculpas, sino que ha hecho un llamado a la Comisión Europea para que tome medidas efectivas y rápidas que mejoren el sistema de control del tráfico aéreo en Europa. La aerolínea alienta a los pasajeros a expresar sus preocupaciones en el sitio web atcruinedourholiday.com, buscando así visibilizar la situación ante las autoridades competentes.
Según ATC Network, el sistema europeo de control del tráfico aéreo enfrenta una serie de desafíos. La rápida recuperación del tráfico aéreo tras la pandemia, combinada con una alta demanda estacional y el uso de un espacio aéreo restringido, ha puesto presión sobre los sistemas existentes. "La falta de inversión a largo plazo ha llevado a que el sistema esté operando al límite", explicaron.
Uno de los problemas más preocupantes es la escasez de agentes de control de tráfico aéreo (ATCO). La formación de estos profesionales puede llevar hasta tres años, y en los últimos tiempos, el número de solicitudes para estos puestos ha sido insuficiente para cubrir la creciente demanda. Esto genera un efecto dominó que puede afectar no solo a los pasajeros, sino también a la economía en general, dado que un tráfico aéreo eficiente es fundamental para el comercio y el turismo.







